Una muestra hiperrealista del cuerpo de Jesucristo ha cautivado por mostrar en una escultura de látex cómo quedó después de la tortura.
La exposición fue nombrada The mistery man (el hombre misterioso).
La escultura de látex y silicona (con injertos de cabello humano) pesa alrededor de 75 kilos y está basada en la Sábana Santa de Turín, que mostraba las huellas de haber cubierto a una persona con numerosos signos de tortura, según la fe cristiana.
La exposición fue abierta este viernes en Salamanca, España, y se espera que para el año entrante pueda recorrer los cinco continentes.
La medida de la escultura de Jesucristo es de 1.78 metros y tiene rastros de sangre en los pies, las piernas, rodillas, torso, manos y costados.
La reconstrucción antropológica del cuerpo de Jesús refleja los 150 latigazos y 250 heridas que sufrió en la cruz.

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