Ciudad de México - El crecimiento de los pagos electrónicos en México enfrenta un nuevo desafío: el fraude mediante códigos QR falsificados, lo que podría afectar la confianza y adopción digital.
El uso extendido de esta tecnología en comercios, transporte y servicios ha abierto nuevas oportunidades, pero también ha generado riesgos financieros emergentes para los usuarios.
Especialistas advierten que esta modalidad de fraude aprovecha prácticas cotidianas, donde la facilidad de uso puede reducir la percepción de riesgo en operaciones digitales.
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Estafa pagos código QR
“El fraude entendió una verdad elemental: la comodidad baja defensas”, explicó un experto, al referirse a la evolución de estos esquemas delictivos.
Las autoridades alertan que estos engaños incluyen sustitución de códigos legítimos, redirección a sitios falsos y manipulación de cobros en puntos de venta.
El mecanismo ocurre cuando un usuario escanea un código aparentemente válido, pero es dirigido a páginas fraudulentas para robar datos bancarios o realizar pagos indebidos.
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“México avanza hacia una economía más digital, y eso es positivo. El problema aparece cuando digitalizamos más rápido de lo que educamos”, señaló el especialista.
Este riesgo surge en un contexto donde el país impulsa la reducción del uso de efectivo, promoviendo tarjetas, transferencias y herramientas digitales de pago.
El Banco de México ha desarrollado plataformas como CoDi y DiMo, que facilitan operaciones sin efectivo, consolidando la transición hacia una economía digital más integrada.
Sin embargo, el avance tecnológico requiere medidas de seguridad adecuadas, ya que el uso masivo de estas herramientas incrementa la exposición a fraudes.
“La seguridad digital ya no es un asunto exclusivo de bancos o especialistas”, advirtió, al destacar la responsabilidad compartida entre usuarios y autoridades.
Entre las recomendaciones se encuentra verificar códigos, evitar enlaces sospechosos, usar aplicaciones confiables y monitorear constantemente las cuentas personales.
Finalmente, se subraya la importancia de fortalecer la confianza en los sistemas digitales mediante acciones preventivas y supervisión en puntos de cobro.
“No basta con modernizar el cobro; hay que protegerlo. La confianza digital no se improvisa”, concluyó el especialista sobre los retos actuales.