El titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, anunció este martes que el gobierno del presidente Joe Biden dejará de organizar redadas en busca de migrantes indocumentados en los lugares de trabajo, y en vez de eso, se centrarán en que los empleadores dejen de explotar a su mano de obra.
"No toleraremos que los empleadores sin escrúpulos que explotan a los trabajadores no autorizados, conduzcan actividades ilegales o impongan condiciones de trabajo insalubres o peligrosas", afirmó en un comunicado.
Antes, y bajo la amenaza de entregarlos a las autoridades, los empleadores se aprovechaban de la necesidad y el miedo de los migrantes para incumplir sus contratos y prestaciones de ley, por lo que erradicar este tipo de comportamientos será la nueva prioridad del gobierno estadounidense.
"Esas costosas operaciones resultaron en el arresto simultáneo de cientos de trabajadores y se usaron como una herramienta de los empleadores explotadores para reprimir y tomar represalias contra las exigencias de cumplir nuestras leyes laborales por parte de los trabajadores", explicó Mayorkas.
En diciembre pasado, y todavía bajo la administración del presidente Donald Trump, se registraron seis mil detenciones de migrantes en redadas en sus lugares de trabajo, y para agosto ese número decreció hasta los tres mil 600, según números del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Ahora, la prioridad será ir contra los empleadores, con el objetivo de proteger a los trabajadores, ya sean migrantes o no.
"Los empleados que incurran en acciones ilegales serán el foco de nuestros recursos para la aplicación de las leyes. Al adoptar medidas que se enfocan en los empleadores más inescrupulosos, protegeremos a los trabajadores y al mismo tiempo a las empresas estadounidenses legítimas", concluyó.
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