Suecia y Finlandia, países aliados pero no miembros de la OTAN (Organización del Tratado Atlántico Norte), celebraron hoy una reunión para discutir el ingreso en la Alianza, lo que podría generar mayores tensiones con Rusia.
La sueca Magdalena Andersson y la finlandesa Sanna Marin habían negado entrar en la OTAN pero recientemente han cambiado hacia la idea que la guerra entre Rusia y Ucrania exige un nuevo análisis de la política de seguridad europea, refiriéndose a la relación que tienen con la OTAN.
Robert Dalsjö, analista del Instituto Sueco de Investigaciones para la Defensa, afirma que Finlandia está determinada a unirse a la OTAN y ha comenzado un proceso rápido y organizado para lograrlo. Se especula que Finlandia lo hará en cuestión de semanas mientras Suecia podría hacerlo a finales de mayo.
Sin embargo, especialistas prevén que este paso dé lugar a mayores tensiones entre los países europeos y Rusia. Moscú ha dejado claro que se opone a cualquier ampliación de la alianza. El portavoz de Putin amenazó que Rusia tendría que "reequilibrar la situación" con sus propias medidas si Suecia y Finlandia se unieran a la OTAN.
Tradicionalmente, en Finlandia y Suecia siempre hubo una fuerte oposición generalizada a unirse a la OTAN. Los suecos simplemente querían seguir ejerciendo su neutralidad, mientras que Finlandia buscaba convencer a la Unión Soviética de que no era una amenaza.
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