La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en Guanajuato, Helen Anaya Sanromán, reveló que las extorsiones por parte de diversos grupos criminales en la entidad, no han permitido crecer la afiliación de este sector.
Sin precisar la cifra de establecimientos que cerraron en 2022 y lo que va del año por el tema de las extorsiones, la empresaria restaurantera dijo que hoy día los delincuentes agarran parejo contra micros, pequeñas, medianas y grandes empresas para conseguir dinero fácil.
Son Celaya, Salamanca y una parte de Irapuato, los municipios donde más acentuado está el problema de la extorsión telefónica y presencial, con el cobro por el derecho de piso.
“Tu platicas con tianguistas y también la están pasando mal, antes la extorsión era para las grandes empresas, ahora las extorsiones son hasta para quienes tienen un puesto de tacos, un puesto de jugos, ya es un problema parejo; de todos los que nos dedicamos al comercio, pequeños, medianos y grandes”, precisó.Compartió que en este y otros temas para el combate a la inseguridad, mantienen una buena relación con autoridades de seguridad local y estatal, de manera directa con la comisionada estatal de seguridad, Sophia Huett López, para atender medidas preventivas.“Los delitos no han bajado, las extorsiones siguen vigentes en buena medida”, detalló.Y aunque un proyecto del 2023 de la industria restaurantera es crecer el número de afiliaciones en los distintos puntos de la entidad, reconoció que mientras persista la problemática de inseguridad en el estado, será complicado alcanzar las metas.Hoy día el Canirac cuenta con 205 asociados, cifra superior a la de 2019 cuando había poco más de 180 establecimientos, sin embargo, reiteró que en Celaya, Salamanca e Irapuato se han mantenido las cifras, sin poder reactivar la economía al cien por ciento en aquella zona de la entidad.MEJZ*