Una delegación de representantes saudíes y omaníes planean visitar Sanaa la próxima semana para negociar un alto al fuego permanente y poner fin a una guerra de 8 años en Yemen.
Las conversaciones girarían en torno a la reapertura total de los puertos y aeropuertos del país, el pago de salarios a los servidores públicos, el proceso de reconstrucción y una transición política. Los resultados podrían ser anunciados en Eid al Fitr, festividad que marca el final del Ramadán.
Además, el enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg, se había reunido esta semana con altos funcionarios omaníes y hutíes en Mascate, la capital de Omán, para abordar un proceso que conduzca a la paz.
A ello se agrega un medio libanés, que afirma que el ministro de Defensa saudí, Khalid bin Salman, les había presentado "la solución para salir de la guerra en Yemen" al informar sobre negociaciones no anunciadas con los hutíes al gobierno yemení.
Riad considera terroristas a los hutíes levantados contra el poder, apoyados por Irán, por lo que lanzó una operación en Yemen en 2015 en apoyo al en este momento expresidente en el exilio, Abd Rabbu Mansour al Hadi.
El plan saudí consiste en extender el alto el fuego vigente en Yemen por un año más "a cambio de la entrega de los salarios [de los empleados], la unificación de la moneda y la apertura completa del puerto de Al-Hudaydah".
Arabia Saudita ya levantó las restricciones navales que se habían extendido a lo largo de 8 años y los barcos comerciales yemeníes pueden atracar libremente sin detenerse en el puerto saudita de Jeddah.
A partir de ahora, más de 500 tipos de productos podrían regresar a Yemen a través de los puertos sureños después de que fueran eliminados de una lista negra.
al/n