Ciudad de México - Especialistas de Hoover Street Auto difundieron la denominada “regla 4-20” para acelerar el enfriamiento del interior de vehículos expuestos al sol.
La técnica consiste en abrir las cuatro ventanillas y conducir durante exactamente veinte segundos antes de poner en funcionamiento el aire acondicionado.
Durante el verano, las temperaturas extremas pueden convertir los automóviles en espacios considerablemente calientes, llevando a muchos conductores a encender inmediatamente el climatizador.
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Cómo enfriar rápido el coche
Sin embargo, el método propuesto modifica esa práctica habitual y, según los especialistas, permite conseguir un enfriamiento dos veces más rápido.
La explicación se encuentra en permitir primero la salida del aire sobrecalentado acumulado dentro del habitáculo antes de activar refrigeración.
Al circular con las ventanillas abiertas, la corriente de aire expulsa el calor estancado y disminuye la carga inicial del sistema.
De esta manera, el compresor del aire acondicionado enfrenta una atmósfera interior menos caliente, reduciendo el esfuerzo mecánico requerido durante los primeros momentos.
El procedimiento también podría representar un beneficio económico, debido al impacto que tiene el funcionamiento del aire acondicionado sobre el consumo de combustible.
Según datos recopilados por el Departamento de Energía de Estados Unidos, utilizar aire acondicionado con temperaturas extremadamente elevadas puede aumentar más del 25% el consumo en vehículos convencionales.
Este incremento adquiere mayor relevancia durante los trayectos cortos, donde el sistema debe trabajar intensamente durante períodos relativamente reducidos de conducción.
No obstante, la efectividad práctica de la regla puede variar dependiendo del modelo del automóvil, las condiciones climáticas y el mantenimiento del sistema.
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Aunque los especialistas sostuvieron que el vehículo puede enfriarse dos veces más rápido mediante este procedimiento, algunos conductores expresaron dudas.
Entre las principales objeciones está que veinte segundos pueden resultar insuficientes para disminuir la temperatura de determinadas superficies del habitáculo.
Elementos como el volante y los asientos pueden conservar durante horas el calor acumulado por permanecer expuestos directamente a los rayos solares.
Por ello, la percepción térmica de los ocupantes podría mantenerse elevada incluso después de expulsar el volumen inicial de aire caliente.
A pesar de estas diferencias, permitir la renovación inicial del aire reduce la cantidad de calor que debe combatir posteriormente el sistema.