En México, las reglas tradicionales permiten solicitar cesantía desde los 60 años o esperar hasta los 65 para obtener la pensión completa.
Carlos Slim Helú, fundador de Grupo Carso, cuestionó ese esquema y propuso elevar la edad de jubilación hasta los 75 años.
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Carlos Slim sugiere pensionarse a los 75 años
El planteamiento reavivó el debate sobre si la edad de retiro refleja exclusivamente decisiones individuales o la salud fiscal y demográfica nacional.
Reglas de la Ley 73 y el retiro anticipado
La Ley del Seguro Social de 1973 aplica a quienes cotizaron antes del 1 de julio de 1997 y calcula tres factores.
El monto considera semanas acumuladas, promedio salarial de las últimas 250 semanas y edad al solicitar el trámite, factor que ajusta el cálculo.
Bajo este esquema, pensionarse a los 60 años entrega 75% del monto calculado; el porcentaje aumenta cinco puntos por cada año.
A los 61 años corresponde 80%; a los 62, 85%; a los 63, 90%; a los 64, 95%, y a los 65, 100%.
La diferencia entre retirarse a los 60 o 65 años puede ser decisiva: una pensión de 20,000 pesos bajaría permanentemente a 15,000.
Durante dos décadas de vejez, esa brecha mensual de 5,000 pesos puede acumularse considerablemente, por lo que asesores recomiendan evaluar inflación y conveniencia.
Slim sostiene que el modelo pensionario resulta difícil de sostener ante el aumento de la esperanza de vida y propone trabajar diez años más.
Su idea busca liberar recursos estatales para crear empleos, desarrollar infraestructura y fortalecer el trabajo formal mediante jornadas concentradas y mayor productividad.
La propuesta también contempla elevar el retiro de 65 a 75 años y reducir o eliminar pensiones no contributivas, incluida la Pensión del Bienestar.
Según Slim, los subsidios crecientes presionan las finanzas públicas, mientras que el empleo productivo combatiría mejor pobreza e informalidad estructural.
Envejecimiento y presión sobre las finanzas públicas
El debate responde a un envejecimiento acelerado: la esperanza de vida en México supera 75 años y alcanza 75.6 en 2026, según el documento base.
Especialistas proyectan que las personas mayores de 65 años rebasarán 20% de la población nacional hacia 2050, ampliando el tiempo de cobertura pensionaria.
El cambio demográfico podría disminuir la proporción de cotizantes frente a pensionados, al tiempo que aumentan los años financiados por cada retiro.
El gasto público en pensiones y programas sociales representa aproximadamente entre 5% y 6% del PIB nacional, conforme continúan aumentando las obligaciones.
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La Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores otorga más de 6,000 pesos bimestrales y supera 465,000 millones de pesos anuales.
Este costo alimenta preocupaciones sobre la sostenibilidad de largo plazo de la seguridad social y las finanzas públicas mexicanas.
Francia elevó el retiro a 64 años, Alemania avanza hacia 67 y España aplica ese mismo límite en sus reformas.
Dinamarca e Italia vincularon la jubilación con expectativa de vida, proyectando edades cercanas a 69 o 70 años para mediados de siglo.
Desgaste laboral, informalidad y posturas encontradas
Sindicatos, organizaciones sociales y especialistas laborales rechazan elevar el retiro a 75 años porque advierten las condiciones físicas particulares de la población mexicana.
Argumentan que prolongar la vida laboral ignoraría el desgaste físico que muchas personas enfrentan incluso antes de cumplir 65 años.
La informalidad supera 50% de los trabajadores nacionales, por lo que millones laboran sin aportaciones constantes ni protección suficiente para pensionarse.
Construcción, agricultura y manufactura demandan esfuerzos considerables; obligar a laborar hasta los 75 años podría agravar pobreza, desigualdad y exclusión social.
En contraste, el gobierno de Claudia Sheinbaum prioriza ampliar la cobertura pensionaria y garantizar ingresos mínimos a jubilados.
La administración busca fortalecer el Fondo de Pensiones para el Bienestar y la protección económica, mostrando una visión distinta al planteamiento empresarial.
Modalidad 40 y planeación para el retiro
Para trabajadores de Ley 73, la Modalidad 40 permite continuar aportaciones voluntarias tras salir de un empleo formal, bajo requisitos del IMSS.
Esta Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio puede incrementar semanas cotizadas y, según condiciones aplicables, mejorar el salario promedio para calcular la pensión.
El costo depende del salario elegido y las condiciones vigentes; antes de inscribirse, resulta indispensable solicitar cálculos personalizados y verificar requisitos directamente con el IMSS.
Asesores aconsejan planear entre cinco y diez años antes, corregir semanas faltantes, revisar el salario base y complementar el ahorro personal.
La decisión entre pensionarse a los 60, 65 o 75 años exige valorar semanas cotizadas, salud, situación económica y necesidades personales.
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