La empresa pionera Spaceborn United, busca procrear un bebé en el espacio, pero reconoce que aun faltan algunos años para lograrlo
Convencido de que a lo largo de su vida presenciará el
nacimiento de un bebé en el espacio, un empresario neerlandés responsable de la
empresa pionera Spaceborn United, asegura que las colonias humanas fuera de la Tierra no serán viables sin reproducción espacial.
Así es,
Egbert Edelbroek se enfoca en este momento en lograr la
fecundación, y eventualmente el nacimiento de personas, en un entorno de gravedad parcial.
Si queremos tener colonias humanas (...) más allá de la Tierra y si queremos realmente que sean independientes, tenemos que enfrentar el reto de la reproducción”, señala el emprendedor.
Por ello, y ante los retos que implica tener relaciones sexuales en el espacio debido a la falta de gravedad que alejaría a la pareja,
Spaceborn United trabaja en primer lugar en la
concepción de un embrión.
Y como es costumbre, y por cuestiones éticas, los ‘conejillos de indias’ son ratones con los que hacen pruebas antes de plantearse el envío de espermatozoides y óvulos humanos lejos de la Tierra.
Aqeel Shamsul, consejero delegado de la
sociedad británica Frontier Space Technologies, que colabora con
Spaceborn en este proyecto, dijo que para ello han creado un disco que mezcla estas células, algo parecido a una “estación espacial para las células”.
Para suspender su desarrollo y garantizar un regreso en condiciones difíciles, con fuerzas gravitacionales y grandes sacudidas, el embrión se congelará criogénicamente, es decir, con nitrógeno líquido a temperaturas muy bajas.
El lanzamiento con
células de ratón está programado para finales del próximo año, y se deberá esperar al menos cinco o seis años para el primer lanzamiento que busque producir un embrión humano.
Esto solo será un pequeño primer paso, ya que faltaría que un
embrión así pueda ser reimplantado en un humano y que nazca un
primer niño concebido en el espacio.
Es un asunto delicado. Al final, exponemos células humanas vulnerables, embriones humanos, a los peligros del espacio (...) para los que los embriones no están concebidos”, reconoce Edelbroek.
Edelbroek, de 48 años, piensa que su empresa es la única que busca desarrollar un embrión humano bajo esas condiciones, y espera que la humanidad consiga algún día un nacimiento natural en el espacio, pero admite que “el camino es largo”.
Asegura que las investigaciones que está realizando
Spaceborn, ayudan también a las personas a concebir en la Tierra, pero reconoció que los desafíos lo obligaron a reajustar sus ambiciones.
“Espero llegar a al menos los 100 años. Así que eso debería darnos suficientes décadas para conseguirlo”.
MEJZ*