León, Guanajuato - Hipólito Porras Méndez, de 82 años, y Asunción Valdés Valdés, de 79, junto con tres familias más, han perdido ropa, muebles, calzado, uniformes, mochilas y electrodomésticos, además de su tranquilidad, tras la tromba.
Esto ocurrió después de que las lluvias del sábado 14 de septiembre derribaron una barda que colinda con un río, inundando sus hogares.Te puede interesar: Tromba sorprende a León; caída de árboles, avenidas anegadas y caos vial, el saldo
Las viviendas afectadas están en la calle Federico Baena #704 de la colonia San Marcos, cuyos habitantes piden cualquier tipo de ayuda para poder recuperarse.
Fue aproximadamente a las 9:30 de la noche del sábado pasado, cuando una fuerte tormenta sorprendió a los leoneses en diversos puntos de la ciudad.El bulevar San Juan Bosco fue uno de ellos, y luego llegaron reportes de estas viviendas que están literalmente encima del río de la colonia San Marcos.
La fuerza del río derribó una barda de seis metros
Al parecer, el río se tapó con el exceso de basura que corría con el paso de la lluvia, concentrándose la fuerza del agua en un solo punto que terminó por derribar una barda de aproximadamente seis metros que protegía entre tres y cuatro viviendas.
María Guadalupe Porras, nieta de Hipólito y Asunción, narra con sentimientos encontrados lo que vivieron sus abuelos que se encontraban solos en ese momento, y a su vez, agradece a Dios que vivieron para contarlo.Mi abuelita estuvo a punto de perder su vida porque estaba dormida, gracias a Dios mi abuelito se alcanzó a dar cuenta, pero son personas adultas de casi 80 años de edad; sin embargo, cuando mi abuelito se dio cuenta de que el agua ya iba muy arriba, se levantó de inmediato de la cama y cómo pudo salió de su cuarto para hablarle a mi abuelita, pero mi abuelita al estar un poco dormida no quería salirse porque decía que cómo dejaba sus cosas. La tuvo que jalar de los pies y como pudo la sacó por una ventana”.
María Guadalupe Porras / Nieta de Hipólito y Asunción
Señala que cuando don Hipólito sacaba a su esposa Asunción, ella alcanzó a tragar un poco de agua y, como pudieron, la subió por las escaleras a pesar de que padece mucho de su columna.
Guadalupe mencionó que desde hace dos meses se están realizando obras para mejora del río con una bóveda hidráulica, y que se pretende concluir para el mes de noviembre; sin embargo, desde que iniciaron los trabajos cortaron algunos cables que le quitaron la conexión telefónica y aunque lo han reportado no lo han reconectado.Ahora, después de más de 50 años sin problemas, el río ha comenzado a inundar las casas, generando un mayor temor ante las lluvias y la fuerza con la que pueden llegar.“La mañana siguiente, vino mi primo y encontró a mi abuelita desecha, triste y llorando. Estaba enredada en una toalla en el patio de la casa, y como pudieron encontraron alguna ropa que se salvó y después tuvimos que llevar a mi abuelita al rancho, porque se la pasaba llorando y desesperada por lo que había pasado al ver todas sus cosas destrozadas. De igual manera, mi abuelito, al escuchar la lluvia que empezó este martes, le dio mucho miedo y se subió de inmediato a la parte de arriba”, mencionó.
Los familiares de esta pareja de ancianos, piden el apoyo y la orientación de los expertos en el Municipio o del Estado, para que no vuelva a pasar una situación similar, porque en esta ocasión se topó en puras cosas materiales y no quieren que pueda suceder una tragedia mayor por no actuar a tiempo.Pensó que el nivel del agua los ahogaría
En el momento de la tragedia, Angélica María Torres Pérez, otra de las vecinas afectadas, se encontraba su esposo y sus tres hijos de 12, 14 y 19 años.
Dijo que se sintió impotente de no saber qué hacer, porque en 46 años que tienen viviendo en la colonia nunca habrían imaginado una situación de esta naturaleza, y dijo que pensó que el nivel del agua los ahogaría.Yo estaba en mi cocina, estaba hablando por teléfono cuando de repente se escuchó el ruido muy fuerte y cuando volteé, ya estaban las lavadoras en la puerta atoradas y detrás de ellas el río pasó por toda la casa. Al mismo tiempo, se empezó a caer el refrigerador y los muebles comenzaron a flotar".
Angélica María Torres Pérez / Afectada
"Estamos pidiendo apoyo con la barda o con lo que puedan, porque ahorita todo es bienvenido, hasta un peso, porque perdimos todo: la ropa, las mochilas, uniformes no tenemos ni siquiera internet, no podemos conectar nada a la luz porque las conexiones dan toques y la lavadora la intenté prender, pero no se pudo y pues tengo miedo de que se vayan a descomponer y no sé si ya no funcionarán”, expresó.
Duermen sobre colchones mojados
Angélica dijo que desde el sábado se han dormido en los colchones mojados, que con unos cobertores que se salvaron y estaban secos, pudieron ponerlos encima, pero duermen con mucho frío.
“Ayer saqué el cobertor a secar y se mojó con el agua de la lluvia, pero literalmente todo está destrozado, ya no sirve nada”, lamentó.Por esta tragedia que viven en la colonia San Marcos, las familias afectadas dicen que cualquier tipo de aportación será bienvenida.La dirección es calle Federico Baena número #704, y el teléfono al que se pueden comunicar es al 479 222 4041, ayuda que dicen agradecerán de todo corazón.Lee también: ¡Plaga del lirio llega a León! Tras tormenta, banquetas amanecen tapizadas de la planta
MEJZ*
