León, Guanajuato - Carlos Rodríguez, conductor de uno de los taxis ejecutivos en León y colega de Israel Méndez, quien fue desaparecido y encontrado el fin de semana tras tomar un servicio en Centro Max en la noche, ha implementado diversas medidas de seguridad para enfrentar la creciente inseguridad que afecta a quienes trabajan en este sector.
Nos organizamos en grupos y utilizamos una aplicación para reportar cada viaje, tanto al iniciar como al terminar. También compartimos nuestra ubicación en tiempo real en un grupo de WhatsApp, lo que nos permite estar localizados en caso de emergencia".
Carlos Rodríguez / Conductor de taxi ejecutivo
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Esta estrategia ha facilitado que, en caso de alerta, los conductores puedan ser ubicados rápidamente.
Además de estas herramientas, los conductores han desarrollado un sistema de códigos para alertar sobre situaciones de riesgo durante los viajes.
Manejamos ciertos códigos que no puedo mencionar, pero que nos ayudan a informar a los compañeros sobre posibles percances".
Carlos Rodríguez / Conductor de taxi ejecutivo
Este tipo de comunicación les ha permitido frustrar varios intentos de asalto y mantenerse a salvo en situaciones de peligro.
Pese a los esfuerzos, Rodríguez señaló que los asaltos continúan ocurriendo.
"Ha habido motivos para los asaltos, pero con los protocolos que tenemos hemos logrado reducir el impacto. Capacitamos a nuestros compañeros para que sepan cómo reaccionar ante estas situaciones", dijo.
Conforman Ejecutivo Celit 500 choferes
El grupo al que pertenece Rodríguez está compuesto por aproximadamente 15 conductores, pero está vinculado a una red más grande llamada Ejecutivo Celit, que agrupa a cerca de 500 conductores en toda la ciudad. Esta red de apoyo les permite estar conectados y actuar de manera conjunta ante cualquier emergencia.
Sin embargo, la violencia sigue siendo una amenaza latente. Rodríguez relató casos recientes de compañeros que han sido víctimas de ataques.
Tuvimos el caso de una compañera que fue encontrada calcinada en Las Joyas y de otro compañero que fue asesinado en la misma zona. Iban por el usuario, pero terminaron pagando con su vida".
Carlos Rodríguez / Conductor de taxi ejecutivo
Rodríguez también mencionó que algunos compañeros han sido víctimas de secuestros exprés, conocidos como "burritos", en los cuales los delincuentes los retienen para utilizar sus vehículos en actividades delictivas.
"Es algo muy peligroso; a veces no podemos decir nada porque tememos por nuestra seguridad", expresó.
Conductores bajo amenaza
Fernando, otro conductor de aplicaciones en León, relata cómo la inseguridad ha transformado la forma en que él y sus compañeros trabajan, modificando sus rutinas diarias para mitigar los riesgos a los que se enfrentan en cada viaje.
"Una de las maneras en que nos coordinamos es reportar cada viaje", comenta, describiendo cómo se han adaptado a un entorno cada vez más peligroso.
"Por ejemplo, si voy de San Miguel al centro, envío una alerta diciendo: ‘llevo un servicio de San Miguel al centro’, y todos saben que estaré en ese trayecto por un tiempo determinado".
Esta comunicación constante entre los conductores no solo busca informar sobre el estado de cada viaje, sino que también permite evaluar riesgos antes de aceptar un servicio.
"Es muy importante revisar la calificación del pasajero, eso determina si aceptamos o no el viaje", explica Fernando.
El trabajo en solitario también implica mayores peligros. Fernando recalca que los conductores que no forman parte de un grupo coordinado son más vulnerables.
Lee también: “No sirven de nada las palabras, necesitamos hechos”: hija de Tomás ZavalaCuando un conductor trabaja solo, está más expuesto a asaltos o actos de violencia, porque desgraciadamente quienes asaltan identifican a quienes están en grupos y a quienes no. Pueden reconocer a alguien que trabaja solo, y esa persona se convierte en un objetivo más fácil".
Fernando / Conductor a través de aplicación
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