El juez Artemio Zúñiga ordenó que Emilio Lozoya siga su proceso legal en prisión preventiva, luego de que aceptara que existe alto riesgo de fuga de parte del exdirector de Pemex, acusado por su implicación en el esquema de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht.
Tanto la Fiscalía General de la República (FGR) como la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) solicitaron al juez Artemio Zúñiga la prisión preventiva para Lozoya "por el riesgo inminente de evasión de la justicia", presentando como argumentos la suficiencia de recursos del implicado, el círculo social en el que se desenvuelve, que Lozoya tiene un pasaporte con otra identificación y que este ocho de noviembre se reabrirá la frontera con Estados Unidos.
También afirmaron que Lozoya tiene en su poder dos millones de euros, e incluso se argumentó en su contra las fotografías que se filtraron de su visita a un restaurante de lujo.
"Con poco pudor procesal se le ve departiendo en un restaurante de lujo", señalaron los funcionarios de la FGR.
El juez federal desechó los argumentos de la FGR del círculo social, la apertura de las fronteras o el tema de la fotografía en el restaurante, aunque sí reconoció que los tres delitos por los que se le acusa a Emilio Lozoya y el dinamismo del proceso, hacen necesaria la prisión preventiva de Lozoya para lo que dure el proceso.
En la comparecencia, Lozoya obtuvo una prórroga de un mes más para obtener pruebas sobre los sobornos que entregó la constructora brasileña Odebrecht a varios políticos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.
“No me arrepiento de hablar con la verdad, hay mucha gente que a la que no le conviene que esto (el caso Odebrecht) se conozca, hay medios de comunicación que recibían toneladas de dinero y muchas de las personas que recibieron ese dinero están libres”, dijo Lozoya.
Hasta ahora, Lozoya había logrado llevar su proceso en libertad, pero ante esta nueva decisión, deberá permanecer en prisión preventiva.
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