Un día cualquiera en las calles de la ciudad de León. La tarde va cayendo y los asesinatos ya rebasan los 30 casos cuando apenas van 20 días del año.
En su día de descanso, Alejandro no lleva puesto su uniforme azul. La cifra también contempla a su compañero, José de Jesús, el tercer agente de seguridad asesinado en el estado Guanajuato en lo que va del año. Es la entidad más peligrosa para los policías.
Pasaban de las 6 de la tarde del 18 de enero. En redes sociales, los medios de comunicación anunciaban una nueva transmisión en vivo: “Asesinan a elemento de Policía municipal en Santa María del Granjeno”. La cinta para acordonar fue colocada en la entrada de la calle Mar Mediterráneo. Al interior se encontraba el cuerpo, cuya vida fue arrebatada por un sujeto armado.
“El miedo no es opción cuando se forma parte de una corporación policiaca en uno de los estados más violentos del país”.
Alejandro sabe del riesgo que implica su trabajo, principalmente cuando lo desempeña en la ciudad más grande de la entidad. Y es que Guanajuato cerró el año 2020 con 4 mil 490 personas asesinadas, de acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
De estas víctimas 84 eran policías de las diferentes corporaciones, según lo revela el reporte de Causa en Común que coloca al estado de Guanajuato como el más peligroso para desempeñarse como agente de seguridad, en cualquiera de las fuerzas desplegadas en esta zona.
“Ya ves que para Navidad mataron a otro compañero”. Se refiere al homicidio Luis Ángel, asesinado con arma blanca a sus 22 años, el día de Navidad.
“No supe bien cómo estuvo, solo se corrió la noticia de que una estatal estaba perdida, ya después me enteré que también la mataron”.
El caso del que habla es el de Ofelia, privada de la libertad de forma ilegal el domingo pasado y encontrada sin vida el lunes 18 de enero en la colonia Constitución de Apatzingán en Irapuato, sobre la carretera que lleva al municipio vecino de Salamanca.
Tanto el caso de Ofelia como el de José de Jesús no fueron vinculados con el ejercicio de sus labores porque ocurrieron fuera de su horario de trabajo. “Eso es lo que me preocupa, que le metan un susto a mi familia”.
Abre la botella de agua que trae en la mano y después de darle un trago responde la siguiente pregunta: “Claro que mis familiares viven preocupados por lo que me pueda pasar por trabajar de esto”.
El primer elemento que fue asesinado en 2021 sí perdió la vida en el ejercicio de sus funciones. El suceso fue a consecuencia de un enfrentamiento registrado la madrugada del 11 de enero, cerca de Villagrán y Juventino Rosas. Ese mismo día pero horas más tarde, autoridades estatales confirmaron que además del policía estatal, un guardia nacional fue herido en una pierna.
“Ese es el riesgo de dedicarse a esto, el riesgo de morir va con nosotros todos los días”, se levanta y camina rumbo a su automóvil. Los días de descanso se los dedica a su familia. Pero hoy cedió una parte de su tiempo para compartir la experiencia de ser policía en el estado en donde más los matan.
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