Su objetivo principal es prevenir y tratar el cáncer de mama triple negativo, una variante letal; ensayos dan resultados positivos
En los últimos años, la
salud global se ha visto amenazada por una serie de complicaciones que afectan a nuestro organismo, por lo que se ha revelado que existe la posibilidad de que muy pronto esté disponible una
vacuna que evitaría mayores afectaciones por el cáncer de mama triple agresivo.
La esperada vacuna contra el
cáncer de mama triple agresivo, ya ha pasado por diversas pruebas clínicas, y podría estar cada vez más cerca de convertirse en una realidad.
Los resultados de
análisis recientes nos llenan de optimismo, ya que sugieren que las posibilidades de éxito son cada vez mayores en esta
investigación desarrollada durante varios años.
Esta
innovadora vacuna ha sido desarrollada por el equipo de la
Cleveland Clinic en colaboración con la compañía Anixa Biosciences de San José, California.
Su objetivo principal es prevenir y tratar el
cáncer de mama triple negativo, una variante de la enfermedad que se caracteriza por ser especialmente letal y agresiva, y que afecta con mayor frecuencia a mujeres latinas.
Esta
vacuna ha sido administrada en 16 pacientes que ya habían recibido terapias previas. Cada dos semanas, se les aplicaron tres dosis de la vacuna.
Tras su uso, no se presentaron
efectos secundarios peligrosos, ni malestares comunes en este tipo de tratamientos. Esto representa un paso significativo en la dirección correcta.
Por ahora,
Anixa y Cleveland Clinic continúan investigando la eficacia de la vacuna, evaluando aspectos como las dosis intermedias adicionales, la seguridad y los efectos inmunológicos.
Un punto a favor, es que la vacuna que contra el cáncer de mama triple agresivo utiliza proteínas producidas naturalmente por el cuerpo.
Este medicamento utiliza proteínas que se producen por el cuerpo, como lo es la α-lactoalbúmina, que está presente en la mayoría de los cánceres de mama triple negativos.
Además, cuenta con un adyuvante que activa la respuesta inmune innata, permitiendo al sistema inmunológico combatir los tumores y evitar su crecimiento.
Se espera que la vacuna pase por un segundo ensayo en el año 2024, con la participación de
600 mujeres.
MEJZ*