En una noche mágica en Nueva York, Serena Williams venció a Danka Kovinic en su debut en el Abierto de Estados Unidos, uno de los últimos abiertos en los que participará antes de su retiro anunciado hace unas semanas.
Kovinic, una tenista 13 años más joven y sin títulos en su vitrina. La montenegrina, que había reconocido en la previa sentirse “honrada” por esta oportunidad, se vio superada por una Williams que lució su mejor forma desde su reciente vuelta a la competición tras un año de inactividad.
Miles de personas llegaron desde muy lejos para presenciar el último debut de Serena Williams este lunes, entusiasmados por verla jugar. También acudieron muchas celebridades entre las que se destacaron Bill Clinton, Mike Tyson o Hugh Jackman.
Williams lució un vestido oscuro con falda e incrustaciones de diamantes que ella mismo diseñó, formado por seis capas en recuerdo de sus seis títulos del US Open.
“Primero de todo, muchas gracias porque no esperaba nada de esto”, agradeció Serena totalmente sorprendida por el homenaje que se celebró tras el partido. “Cuando salté a la pista solo traté de dar lo mejor de mí. El público estuvo de locos y realmente me ayudó a conseguirlo”.
Todavía no se retira. El público amante del tenis, y todos los fanáticos de Serena, podrán disfrutar de una nueva función el próximo miércoles cuando enfrente otro duro escollo como lo será la estonia Anett Kontaveit, número dos mundial, por la segunda ronda del US Open.
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