LeBron James, una leyenda del basketball estadounidense, fue eliminado con Los Angeles Lakers en la final de la Conferencia Oeste por los Denver Nuggets. Pero fue después del cuarto y definitivo encuentro (111-113) que dejó un interesante mensaje en conferencia ante la prensa.
“No me gusta decir que fue un año exitoso porque no juego por nada que no sea ganar campeonatos en este punto de mi carrera (...). No es divertido para mí no ser capaz de ser parte de las Finales”, argumentó en una rueda de prensa.
Afirmó que disfrutó mucho la temporada actual pero se mostró dubitativo respecto a sus siguientes pasos, aunque afirma que quiere seguir jugando.
“Veremos lo que pasa más adelante. No sé, no sé. Tengo mucho en lo que pensar, siendo honesto, tengo mucho en lo que pensar. Solo personalmente siguiendo adelante con el deporte del baloncesto, tengo mucho en lo que pensar”, agregó antes de cerrar la rueda de prensa.
Al ser cuestionado si dejaría el baloncesto, dijo que lo pensaría. El basquetbolista de 38 años solo descansó 4 segundos de los 48 minutos del último partido que jugó. Tuvo un excelente partido, atinando un triple en un pase, anotando 40 puntos.
Pero todo ese sudor, esfuerzo y épica le pasaron factura en una segunda mitad a la que llegó muy justo de fuerzas y finalmente no sirvieron de nada ante unos Nuggets extraordinariamente sólidos, compactos y temibles.
al/n