Jennette McCurdy, coestrella de la serie infantil de Nickelodeon, iCarly, recientemente causó revuelo tras publicar su autobiografía titulada I'm glad my mom died (Me alegra que mi mamá muriera).
El libro comienza explicando que toda su vida, McCurdy, ahora de 28 años, basó sus objetivos en hacer feliz a su madre; cuando se enfrentaba a su posible muerte, se dio cuenta de que no sabía quién era ella sin su mamá.
La actriz describió abusos psicológicos como que tanto a ella como a su hermano se les obligaba ver las grabaciones del tiempo en que su mamá estuvo enferma de cáncer cuando ellos eran muy chicos.
El abuso también fue más allá, pues los obligaba a bañarse juntos a los 13 y 16 años, su madre le hacía revisiones vaginales y de pechos en busca de bultos u otras señales de cáncer. Su mamá la limpiaba en el baño porque no quería que dejara manchas en la ropa.
La madre de Jennete era acumuladora, tenía en casa pilas de basura que los obligaban a dormir en el piso. Siempre le pedía que fuera más bonita o delgada, por lo que la actriz desarrollo Trastorno obsesivo compulsivo y hasta trastornos alimenticios.
La madre también ejercía violencia domestica contra su padre. Jennette no quería actuar, nunca le gustó, pero lo hacía para que su mamá fuera feliz. Es por ello que ahora se ha alejado de ese medio.
Igualmente reveló que Nickelodeon le ofreció 300 mil dólares para que no hablara públicamente de su experiencia en Nickelodeon.
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