El buque de misiles Moskva, la nave insignia de la flota rusa del mar Negro, se hundió cuando era remolcado de regreso al puerto de Sebastopol, Crimea, en medio de una tormenta tras una explosión y un incendio, informó el Ministerio de Defensa rusa.
El gobierno ruso comunicó que el barco de la era soviética resultó gravemente dañado por el fuego, Ucrania afirmó que ello fue el resultado de su ataque tras impactar el buque con dos misiles Neptune, un misil antibuques desarrollado recientemente y causaron severos daños
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La pérdida del buque, nombrado en honor de Moscú, la capital rusa, es una devastadora derrota simbólica para el país en momentos en que sus tropas se reagrupan para una renovada ofensiva en el este de Ucrania después de replegarse de buena parte del territorio, incluyendo la capital.
El hecho es un fuerte golpe al prestigio de Rusia en una guerra que ya es vista por algunos como un fracaso histórico. Con ocho semanas de guerra, la invasión rusa ha quedado estancada debido a la resistencia de los combatientes ucranianos, reforzados con armas de naciones aliadas.
Para el director de la CIA en Estados Unidos, William Burns, este tipo de derrotas pueden llevar al presidente ruso, Vladimir Putin, a utilizar armas nucleares tácticas o de baja potencia en desesperación. El Kremlin dijo haber puesto a las fuerzas de disuasión nuclear en máxima alerta.
Rusia tiene muchas armas nucleares tácticas. La doctrina militar rusa presenta un principio llamado "escalar para desescalar", el cual implicaría dar un primer golpe con un arma nuclear de baja potencia para volver a tener la última palabra. En este caso, la OTAN podría intervenir militarmente en Ucrania.
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