"Aquí se han quedado un montón de carros", platicó Luz Adriana Ibarra, vecina de Villas de Barceló, mientras pasa por el improvisado puente peatonal del Tajo de Santa Ana.
Cada temporada de lluvias es lo mismo, los vecinos no tienen de otra que lidiar con el paso vehicular que queda anegado por el agua.
Tan solo este fin de semana, un auto particular tuvo la osadía de atravesar el arroyo pero no lo logró.
"Se han metido papeles para que pongan el puente, no sé quién vino a quitar el que había antes, pero supuestamente era muy inseguro y dijeron que al año lo iban a poner y no lo pusieron. Se han metido papeles y ya pasaron cinco años y nada", dice Luz Adriana Ibarra.
Esta vialidad interrumpida por el arroyo pluvial une a los fraccionamientos de Villas de Barceló con el polígono de Villas de San Juan, por lo que a diario pasan cientos de personas, a pie, en bicicleta, motocicleta o autos.
"Luego uno tiene que pasar con cuidado este puente peatonal, porque como abajo está inundado las motos se viene por aquí y se la echan a uno encima, mire cómo tienen ya el puente, todo hundido", comentó otra vecina, Ana Silvia Camacho.
El puente que hace cinco años se construyó fue retirado por indicación de Protección Civil, por bloquear el flujo de la corriente pluvial.
La situación es aprovechada por algunas personas para guiar a los vehículos por el punto menos profundo, con la intención de obtener algunos pesos a cambio.
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