Fernando Trujillo Jiménez, delegado regional de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) en León, confirmó que hay 8 mil estudiantes de nivel básico que no se inscribieron en el ciclo escolar 2021-2022.
La deserción escolar en el nivel de educación básica (preescolar, primaria y secundaria) al inicio y primera oleada de la pandemia alcanzó a una población de 26 mil estudiantes, de los cuales se rescataron 18 mil.
A la fecha aún hay un 2% de estudiantes que decidieron no inscribirse al próximo ciclo escolar que inicia este lunes 30 de agosto.
Una de las causas fue la condición económica, comentó el funcionario estatal quien dijo que “padres y madres de familia se nos acercaron para decirnos o pagamos celular o comemos”.
En la ciudad hay un padrón de 317 mil 120 estudiantes; de los cuales el 2%, alrededor de 8 mil estudiantes abandonaron la escuela.
“Por toda la dinámica de salud, la situación económica y la propia situación que se vivió, rescatamos durante todo el año 18 mil alumnos; terminaron su ciclo en una situación intermitente de un mes, quince días, dos meses, por las propias condiciones de las familias”, precisó.
Fernando Trujillo dijo que poco a poco se han acercado padres de familia a buscar alternativas para estos estudiantes, en los que la gran mayoría son de la etapa preescolar y poder inscribirlos.
“Su situación es un poco fuerte y precisamente en esta semana estaremos trabajando con estos niños”, indicó.
Dentro de esta población hay menores de edad que perdieron a padre y madre por causa de la COVID-19 y hoy en día viven con un familiar.
“Una vida es importante al igual que un grupo, pero estamos haciendo todos los esfuerzos porque ningún niño se nos quede atrás y que se queden fuera”, indicó.
Por ello se comprometió a estar atento a la situación y entorno social por el que travieses las familias de estos menores para apoyar su desarrollo educativo.
“Ahí está la tarea heroica de los maestros que han tenido que ir hasta las casas de los papás, una vez que volvemos a identificar donde viven para apoyarlos”, precisó.
“Y ahí llegamos con ellos con los cuadernillos, a volver a sistematizar sus aprendizajes, a hacer un diagnóstico inmediato para volver a recuperarlos y ahí, a una tarea ardua y de privilegio porque ayudar, tender la mano ante cualquier situación, la verdad es que los niños y familias sí regalan esa sonrisa a los maestros por haber tenido ese acto de acercarse a donde está”.
MEJZ*