Parece una calle, pero en realidad es un río que fue embovedado en la colonia Los Olivos.
No se ve, pero algunas de las casas de la cuadra que abarca las calles Ernestina Garfias y Sofía Álvarez, así como Manuela Bustamante y Oralia Domínguez, están a la orilla de un cauce.Julián lleva más de 50 años viviendo en esa colonia. Aún recuerda cuando el río no estaba encapsulado y el agua que corría era cristalina. Ahí podían bañarse, nadar, pasar el rato. Ahora es impensable.



"Era como un Ojo de Agua ahí bajaba aquí el agua limpia y no estaba embovedado. De repente hicieron el río y ya empezaron a embovedar y todo, pero yo creo que queda chico".
Hoy pareciera que el río no existe. Pero pasa por debajo del pavimento y se alcanza a ver a través de las coladeras. Todo parece normal hasta que cae una lluvia intensa."El cauce fue embovedado desde hace ya varios años. Cuando la lluvia es constante el agua recobra memoria y alcanza alturas de más de un metro".Quien vive justo en la esquina del arroyo lo describe.“Puede saltar el agua saliendo de aquí de la coladera, pero puede legar hasta allá el agua de la corriente que lleva. De altura por ahí pero ya en unos 20 minutos que no llueva ya se va”.De acuerdo con la Dirección de Protección Civil hasta el momento han notificado a 160 familias, de diferentes colonias sobre el riesgo de vivir a la orilla de algún cauce.MEJZ*