El DIF de León, Derechos Humanos y la SEG, no apoyaron a la mamá de Freddy, tuvo que interponer una denuncia contra la maestra
León, Guanajuato - María de los Ángeles llora de rabia mientras narra los hechos. Su hijo fue sujeto de
agresiones físicas, verbales y de humillaciones;
Freddy tiene 5 años y nació con
retraso global del desarrollo. Todo ocurrió en el
‘Club de Tareas Rayito’, un domicilio que opera como ‘
club de tareas’ en la colonia Valle de Señora.
Su fuente de información fueron otros niños que fueron
testigos del presunto maltrato: la persona a cargo le jalaba el cabello, coscorrones, zapes y cachetadas. Eso era una demostración para que el resto de los infantes hicieran lo mismo, por órdenes de quien estaba a su cargo.
Ella les indicaba cómo le pegaran para que todos pasaran y le pegaran. Hay una niña que lo aceptó llorando y dijo que no quería que la maestra se enterara porque le iba a decir que era una chismosa y le iba a hacer lo mismo a ella”.
La niña le contó a María de los Ángeles que primero ella les ponían la muestra, luego ella le tenía que dar una cachetada a
Freddy, después su hermano le daba una pamba y así, sucesivamente, formados en fila india, todos sus compañeros y compañeras lo tenían que agredir.
La versión es respaldada por Viridiana. Su sobrino también fue obligado a violentarlo: “Él se despierta por las noches llorando. Dice ‘yo me acuerdo como le pegábamos a Freddy por la culpa de la maestra. Ya no quiero vivir esto, me decía’”.
Era una
guardería, pero dejó de operar como tal por no cumplir con los requisitos correspondientes. Así lo relataron las madres de los niños afectados. Se llamaba ‘
Guardería Rayito 1,2,3’ y ofrecían atención para etapa maternal, clases de inglés, cantos y juegos.
“Antes era guardería. Luego se la cerraron porque no está adecuada para guardería, y la abrieron como club de tareas”, comenta María de los Ángeles, apoyada por Viridiana. Ambas ya denunciaron penalmente a Erika por las agresiones cometidas.
El caso es investigado bajo los números de carpeta 105 896 y 104 145.
Luego, luego me fui al DIF. El DIF no me hizo caso, nada más me ofrecieron ayuda psicológica, luego me fui a derechos humanos y me dijeron que como no es instancia pública no pueden hacer nada. Luego me fui a secretaría (de educación) y me dijeron lo mismo”.
Mientras tanto, la impotencia acompaña a María de los Ángeles a todos lados, en espera de justicia para su hijo, ya que ni el DIF de León ni la
Secretaría de Educación de Guanajuato quisieron tomar su caso.
MEJZ*