A un día de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidara la objeción de conciencia que permitía a personal médico negarse a asistir en un aborto, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo que no es Pilatos y que prefiere no opinar.
Durante su conferencia matutina, el presidente evitó pronunciarse sobre la determinación de la SCJN.
Aseguró que es mejor que la figura presidencial no se pronuncie en temas que están tan divididos en la sociedad, como lo es el aborto.
La semana pasada, la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la penalización del aborto en Coahuila, resolución que sentó un precedente en el país.
“Es un asunto que produce mucha polémica, mucha controversia, es un tema que confronta y desde hace algún tiempo procuro no opinar.
“No me estoy lavando las manos, no soy Poncio Pilatos, sencillamente creo que a todos los mexicanos conviene que en un tema de esta naturaleza el presidente no tome partido”, dijo López Obrador.
El máximo órgano de justicia del país argumentó que se debe garantizar la protección de la salud de las mujeres que decidan abortar, por lo que el Congreso debe regular la objeción de conciencia.
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