Para los familiares de desaparecidos en Guanajuato, el hallazgo de 61 cuerpos y restos humanos en la colonia Barrio de San Juan en Salvatierra, y ahora también en Cortazar, se convirtió en un momento de esperanza para localizar a sus hijas, hijos, padres, hermanos y hermanas.
Lo mismo llegan de la ciudad de Salvatierra que de otros municipios cercanos como Villagrán y Cortazar.
Salvatierra con categoría de Pueblo Mágico desde el 2012 “no es un sitio difícil, más bien tenebroso, terrorífico”, describe el hermano de Esperanza desaparecida desde el lunes 28 de agosto del 2018, luego de salir de su casa.
Lo que les dio confianza de poder encontrar aunque sea los restos de su hermana, fue que de entre los 61 cuerpos y restos corpóreos encontrados la semana pasada en el Barrio de San Juan, se mencionó el hallazgo de al menos 16 mujeres jóvenes.
“Por las vestimentas se supo que hay mujeres, es lo que comentan”, dice uno de los hermanos en voz baja, recargado en una pared que ofrece cuatro lotes precisamente en dirección al predio, en el que continúan los trabajos de búsqueda. El anuncio con pintura aún en buenas condiciones, ofrece un teléfono para información.

La familia oriunda de Salvatierra retomó su investigación a raíz del hallazgo dado a conocer en rueda de prensa por la comisionada Nacional de Búsqueda de Personas, Karla Quintana Osuna, quien acompañada de miembros de colectivos, además de Héctor Díaz Ezquerra, titular de la Comisión Estatal de Búsqueda, dieron a conocer la situación.
A raíz de que la madre de Esperanza la encomendara a la Virgen de Guadalupe, salió en el 2018 a buscar a su hija desparecida, ese lunes recibió amenazas, por lo que ya no continuó.
El dolor y temor, reconoce, les frenó para aportar muestras de su ADN al Ministerio Público para que pudiera identificar a su hija de 29 años desaparecida un lunes de agosto.
“Estábamos muy dolidos y no fuimos. El ADN de nosotros no está en ningún lado. Y por eso venimos aquí, para ver si nuestra hija está entre los restos de las personas que encontraron”.
Las familias que llegan para obtener algún dato o que pretenden incorporarse a los trabajos de búsqueda son canalizadas a la Fiscalía Regional con sede en Celaya para obtener información o para presentar la denuncia correspondiente.
Alguno de los elementos de la Guardia Nacional o del Ejército Mexicano les advierte que es el único sitio donde obtendrán información. Y es que los cuerpos de los 61 personas localizadas, de jóvenes, hombres y mujeres, ya fueron trasladados a Celaya.
Nadie que no sea autorizado por los colectivos previo contacto e identificación podrá pasar al terreno en el que se localizaron hasta el viernes pasado los cuerpos de 61 hombres y mujeres desaparecidos por el crimen organizado de la región. Situación para la que nadie ya es un secreto.
‘Predio de horror’, en pleno corazón de Salvatierra
La colonia Barrio de San Juan, a menos de un kilómetro del centro de Salvatierra, es conocida por su fiesta que cada segundo domingo de noviembre se celebra para venerar al Señor del Socorro y pedirle por una buena cosecha.
Al predio en el que se encontró la fosa clandestina más grandes de la que se conozca hasta el momento en Guanajuato, se arriba por la calle J. M. Morelos Antigua que tiene una muy poco común construcción con más de tres pisos de alto. A unos 500 metros aproximadamente se ubica el Rastro Municipal y a poco más de dos kilómetros del centro de Salvatierra.

Durante la mañana es común el vaivén de pequeñas camionetas con animales listos para su sacrificio; los chillidos de los cerdos, reces y otros animales, son sonidos que para los vecinos son comunes, incluido las pequeñas ventiscas con el tufo de sangre.
Olor, nada comparado, al que se comenzó a percibir una vez que iniciaron con la exhumación de los cuerpos y restos humanos en el predio ubicado en la colonia Barrio de San Juan.
“La ropa se impregna del olor, el cabello”, describe un elemento de la Policía Federal que forma parte del resguardo del lugar y colectivos.
Las ‘fuertes’ escenas como el olor que deja el hallazgo de los cuerpos, les hace ser más cuidadosos y precavidos con quien llega de curioso o pasa por la zona.

Y es que hombres y mujeres, que andan en motos, bicicletas o a pie, provocan desconfianza. Los propios policías municipales les reconocen como ‘halcones’. Solo así se entiende el constante paso de los elementos de la Guardia Nacional, del Ejército Mexicano, elementos de la Fiscalía y de la Policía Municipal.
A la vista lo único que se puede observar son las dos cintas que delimitan el paso a cualquier peatón al terreno por el que cruza el Río Lerma, zona en la que en sus alrededores se encontraron los 37 puntos con restos y cuerpos que ya suman 61 cuerpos.
El terreno que se calcula puede llegar a abarcar hasta 37 hectáreas, está marcado por una gran línea de árboles que hace una especie de límite con el Río Lerma, área en la que se habrían encontrado los cuerpos, y que con el descubrimiento se desprendieron los fétidos olores.


Sin información
Ahí a la calle J. M. Morelos Antigua, poco antes del mediodía, arribaron la señora Macrina y María, madre y hermana de Raúl, con la confianza de finalmente después de un año obtener un dato de su familiar.
El 7 de noviembre un grupo de hombres a bordo de una camioneta llegaron a su vivienda ubicada en el municipio de Villagrán, casa rentada en la que residía solo únicamente acompañado de su perro pastor inglés. Lo sacaron a golpes, y nunca más supieron de él.
Lo único que les queda de Raúl, quien hubiera cumplido 52 años en enero pasado, es la cartilla militar, CURP, acta de nacimiento y credencial de elector que resguardan como un tesoro en una bolsa de plástico verde que anudan son suma delicadeza para no maltratar el recuerdo en papel del hijo y hermano.

El único momento de real esperanza que tuvieron de encontrar con vida a Raúl fue cuando les dijeron que estaba detenido en el Cereso de Celaya. Fue negativo.
Para la familia de María lo único que les mantiene pendientes es la muestra de ADN que le tomaron a su padre, aunque después de eso no tuvieron información de autoridad alguna.
Renació la esperanza con la ubicación de los 61 cuerpos en Salvatierra.
Con el hallazgo de una nueva fosa clandestina con al menos 20 cuerpos ahora en el municipio de Cortazar, podrán tener un lugar más dónde buscar, en tanto el dolor se encarna y continúan conteniendo las lágrimas por no darle la paz y tranquilidad a su hijo y hermano.


