La coyuntura del primer fin de semana con el semáforo de la reactivación económica en naranja y el Buen Fin, no fue la mejor combinación para el sector restaurantero de León que cayó 30 % en comparación con las ventas de las dos semanas anteriores, por ello no les significó algo positivo esta promoción.
La presidenta de la Cámara de Restaurantes en Guanajuato, Helen Anaya Sanromán, explicó que esto se debió a la reducción de horarios en establecimientos con venta de alcohol que entró en vigor la media noche del viernes con horario límite para los establecimientos de las 00:00 para comercio; otro factor fue la reducción de aforos permitidos en los restaurantes.“No tuvimos resultados económicos favorables, estuvimos trabajando muchas promociones, participamos en el Buen Fin, hicimos cuponera digital y todo, pero lo que nos afectó de manera importante fue el recorte del aforo al 20 %, y por otro lado la limitante en el horario; lamentablemente no pudimos tener recuperación alguna”, lamentó.La operación de los restaurantes apenas alcanzó el 30 % de lo permitido para este fin de semana, una baja afluencia de acuerdo a lo esperado por los empresarios de los restaurantes. El reproche desde la Canirac es la falta de igualdad de reglas aplicadas a centros comerciales y restaurantes.A decir de la empresaria, los establecimientos ubicados al interior de plazas y centros comerciales lucieron a tope sin ninguna restricción sanitaria, mientras que el resto de los establecimientos sí cumplieron la medida, lo que afecta de manera directa al resto del sector.“Cómo es tan dispareja la situación, un restaurante no puede tener ni 50, un evento no puede tener más de 150 y una tienda puede tener 500, yo creo que no estamos en el mismo contexto. Nosotros necesitamos por los menos operar a un 35 %, es lo mínimo con lo que podemos estar para sacar los gastos fijos de operación”, señaló.Poco a poco las fechas y eventos que el sector había fijado como un posible motor para su economía dentro de la pandemia, se han ido esfumando por el retroceso en el semáforo de reactivación económica.El rojo, que desde el punto de vista de la líder de los restauranteros se ve más cerca que el verde, sería el último clavo en el ataúd de los restauranteros que no cuentan con establecimientos de cadena, y han consolidado sus negocios como economía familiar.MEJZ*