Durante la presentación del su primer informe de gobierno llevado a cabo en el Teatro de la Ciudad del Parque Fundidores 450, el presidente de Celaya, Javier Mendoza Márquez, dedicó una parte de su discurso al fallecimiento de su hijo Guillermo, el cual perdió la vida el 17 de agosto en un ataque.
Reconoció que es un alto costo el que está pagando su familia por hacer las cosas bien, y dijo que incluso llegó a pensar en continuar al frente del gobierno municipal.
“Debo confesarles que nunca imaginé el costo tan alto que iba a pagar mi familia por tratar de resolver y enfocar el rumbo de Celaya. Hace unas semanas la vida me orilló a reflexionar sobre este cargo que me encomendaron los celayenses”, dijo Javier Mendoza en voz entrecortada.
Visiblemente consternado, al grado de asegurar que él y su familia nunca podrán volver a sonreír igual tras ese acontecimiento, Javier Mendoza presentó su informe de actividades.
“¿Vale la pena seguir? ¿A qué costo voy a estar aquí? Hoy en mi familia estamos padeciendo lo que muchas otras familias están padeciendo. No puedo mentirles, tenemos el corazón roto. Nuestra sonrisa no es ni nunca será la misma”.
Centró su informe en la participación de los celayenses para cambiar la situación del municipio de Guanajuato. “Hay que resolverlo entre todos. Todos tenemos que participar porque si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va hacer?, y si no es ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?”.
MEJZ* / n