A más de dos años de iniciados los trabajos de diálogo y planeación, finalmente se presentó públicamente y arrancó la estrategia de Atención Integral al sector ladrillero, con lo que se prevé una disminución de hasta el 70% de las emisiones al medio ambiente con el cambio de horno.
El gobernador del estado, Diego Singue Rodríguez Vallejo, reconoció que por la falta de voluntad política de los gobiernos anteriores, emanados del mismo partido que él, no había sido posible avanzar en la atención a las familias de las zonas ladrilleras en la entidad. Incluso, reconoció la “deuda histórica con el medio ambiente”.



“Esto se pudo resolver desde hace mucho tiempo. No fue falta ni de presupuesto, no fue falta de tecnología, era falta de voluntad política … estamos haciendo no un cambio en el medio ambiente, estamos haciendo una obra de justicia social”.
La estrategia está dirigida a plantear cinco alternativas para los productores de ladrillo y sus familias, lo que implica cambiar la producción del producto con un horno MK2, dedicarse a la producción de blocks, transitar a una nueva actividad económica productiva con apoyos en especie o financiamiento, o ser capacitado para integrarse a un empleo formal en una empresa.En lo que se refiere a la producción de ladrillo, las personas interesadas en mantenerse en la actividad tendrían que cambiar a un horno MK2, mismo que ya se conoció de funcionalidad en Salamanca, aseguró la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial (SMAOT), Maritza Ortiz Mantilla.“Reducen en un 70% las emisiones con respecto a un horno artesanal, por lo tanto, nuestra apuesta es que la producción de ladrillo sea hacia un ladrillo sustentable. Para ello se generaron lineamientos para que cumplan todas estas disposiciones y la parte económica”.Para obtener un horno tecnificado MK2, con su chimenea y filtros, implica una inversión de aproximadamente 450 mil pesos, parte que será financiada por el estado.A través de Fondo Guanajuato se ofrecerá un financiamiento a 60 meses a tasa cero, por alrededor de 240 mil pesos, lo que se destinaría para materiales y obra civil.Con el cambio de hornos, tanto en las ladrilleras de El Refugio y El Valladito, se podrían hacer hasta mil 200 ladrillos diarios.En lo que se refiere a la chimenea, filtros y equipo lavador, se financiaría a través del fondo de IDEA Gto, a cuenta del gobierno estatal, que sumaría otros 150 mil pesos aproximadamente.Los productores ladrilleros se encargarían de la construcción de su horno con la supervisión y asesoría de la SMAOT. más la mano de obra y otros materiales, que serían 50 mil pesos más.En lo que construyen el horno MK2, estarían participando en un programa de empleo temporal para que tengan con qué mantener a su familia, en lo que logran concluir con la edificación de su horno.“Se les estarán dando opciones de proyectos productivos”, lo que estaría en manos de la Secretaría de Desarrollo Económico Sustentable (SDES) a cargo de Ramón Alfaro Gómez.En el arranque de la estrategia de atención, se dio a conocer el inicio del primero grupo que elaborará blocks, para lo que no se requiere de hornos, ni más agua que en la elaboración del ladrillo. Ortiz Mantilla explicó que incluso con esta opción se podría hacer adoquín con un molde distinto.Los productores de block tendrían como beneficio que la empresa Cemex les capacitaría en la producción, facilitará los insumos, además de que la venta se aseguraría a través de los establecimientos Construrama. Para la elaboración de los blocks, Cemex les financiaría el cemento a 30 días, insumo necesario para su elaboración.MEJZ*