Luego de ser diagnosticada con bipolaridad y bajo los efectos de las drogas, Kaylee Muthart se arrancó los ojos en una crisis de alucinación.
Esto sucedió hace unos años, cuando después de consumir dosis altas de drogas, Kaylee se arrancó los ojos con sus propias manos.
En medio de la terrible escena, una persona que se encontraba trabajando en una iglesia la vio y llamó de inmediato al 911, sin embargo, los paramédicos no pudieron salvar sus ojos, pero sí evitaron que la joven se dañara el nervio óptico.
Después del hoyo profundo en el que cayó, Kaylee se internó en un hospital de rehabilitación de adicciones y logró salvar su vida.
Pese a que perdió completamente la vista, la joven asegura estar mejor que nunca y ahora comparte su experiencia para poder ayudar a más personas a salir del mundo de las drogas.



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