Este lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que no hay evidencias de que sea necesaria una tercera vacuna contra el COVID-19 y las naciones ricas deberían donar dosis a los países pobres en vez de usarlas para una tercera inyección.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, denunció que la pronunciada desigualdad en el acceso a las vacunas responde a “egoísmo”, al tiempo que exhortó a las farmacéuticas a entregar dosis a los países pobres en vez de tratar de convencer a los ricos a que compren más inoculaciones.La nueva variante, conocida como “delta plus”, AY.1 o B.1.617.2.1, tiene una mutación extra en la proteína de la espícula del virus SARS-CoV-2, el virus que causa la COVID-19.Las declaraciones surgen en momentos en que las grandes empresas farmacéuticas están abogando a favor del uso de terceras dosis en algunos países, entre ellos Estados Unidos.El funcionario exhortó a Pfizer y Moderna a dar máxima prioridad a la entrega de inyecciones al programa Covax de ayuda a países pobres, así como la iniciativa para vacunas en África y a los otros países de ingresos bajos o medios.Tras 10 semanas en que disminuyeron las muertes por coronavirus a nivel mundial, la tasa de mortandad está nuevamente aumentando y la variante delta está “provocando olas catastróficas de casosTanto Pfizer como Moderna han accedido a donar pequeñas cantidades de vacunas a Covax, pero le han dado la mayoría a los países ricos. La iniciativa Covax ha estado rezagada durante meses: casi 60 países pobres tienen estancadas sus campañas de vacunación y sus principales proveedores de vacunas no pueden entregar dosis sino hasta fin de año.Pfizer tenía previsto reunirse el lunes con funcionarios del gobierno estadounidense a fin de analizar la autorización para una tercera dosis. La semana pasada, la compañía aseveró que una tercera dosis afianzaría la inmunidad y protegería contra las nuevas variantes.MEJZ*
