El consumo de vapeadores está relacionado con graves riesgos para la salud, que pueden ser tan perjudiciales como fumar dos cajetillas de cigarrillos al día.
A pesar de la creencia popular de que los cigarrillos electrónicos son una alternativa menos dañina, el especialista en Ciencias Médicas, Inti Barrientos Gutiérrez, advirtió que el uso de estos dispositivos puede generar efectos negativos significativos en el cuerpo humano.Vapeadores, menos componentes, pero igualmente riesgos
Barrientos, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública, explicó que, aunque los vapeadores contienen menos componentes que los cigarrillos convencionales, el principal riesgo sigue siendo la nicotina, que está presente en ambos productos.
Si bien los cigarrillos electrónicos pueden parecer una opción más saludable, no son inmunes a los efectos adversos sobre la salud.“A pesar de que los vapeadores tienen menos ingredientes que los cigarrillos tradicionales, la nicotina, el principal componente adictivo, sigue presente en altas concentraciones, lo que puede tener efectos graves a corto y largo plazo”, explicó Barrientos.
El uso dual de cigarros y vapeadores
El especialista también señaló que en muchos casos, los usuarios no logran dejar de fumar cigarrillos tradicionales, sino que se convierten en "usuarios duales", es decir, continúan fumando cigarrillos mientras usan el vapeador.
Esto multiplica los riesgos de daños para la salud, ya que están expuestos tanto a la nicotina como a los productos químicos del tabaco.¿Por qué los vapeadores son más dañinos que los cigarros?
Uno de los aspectos más preocupantes de los vapeadores es su alta concentración de nicotina. Un vapeador puede contener entre 3% y 5% de nicotina, lo que equivale a unos 50 miligramos por mililitro de líquido.
En comparación, un cigarro normal tiene entre 10 y 12 miligramos de nicotina, pero la nicotina se quema, lo que limita la cantidad que el consumidor llega a inhalar (aproximadamente entre 1 y 2 miligramos por cigarro).“Un pequeño vapeador puede tener entre 1.7 y 3 mililitros de líquido, lo que representa alrededor de 100 miligramos de nicotina, y algunos dispositivos contienen aún más”, indicó Barrientos. Esto significa que el uso de un vapeador puede equivaler al consumo de una o dos cajetillas de cigarrillos diarios.
Los efectos inmediatos del uso de vapeadores incluyen daños en el sistema respiratorio, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma, además de problemas digestivos y daños al sistema nervioso. Barrientos también destacó que la disfunción eréctil y el aborto espontáneo son problemas relacionados con el consumo de estos dispositivos.
En los adolescentes, el uso de vapeadores puede generar cambios morfológicos, lo que agrava aún más el impacto de la nicotina en el desarrollo físico y mental.
La falta de capacitación médica
Barrientos también destacó un problema crucial: la falta de capacitación de los médicos para identificar los daños causados por el uso del vapeador. Según el especialista, muchas veces los médicos no preguntan a los pacientes si usan vapeadores, ya que las guías clínicas aún no están actualizadas para incluir este riesgo, a diferencia del consumo de cigarrillos, que ha sido reconocido por décadas.
"Los médicos deben ser capacitados para preguntar específicamente sobre el uso de vapeadores en sus consultas, ya que este hábito se ha convertido en un riesgo significativo para la salud", comentó Barrientos.
Actualización urgente
Barrientos concluyó que, aunque podrían pasar hasta 20 años para documentar completamente los daños a largo plazo de los vapeadores, es urgente reconocer los peligros a corto y mediano plazo.
La actualización de las guías de práctica clínica y una mayor educación sobre los riesgos del vapeo son esenciales para prevenir efectos aún más devastadores para la salud pública.MEJZ*
