Este próximo domingo Philadelphia se enfrentará a Kansas en la edición LVII del Super Bowl, que se jugará en Glendale, Arizona, dentro del estadio de la Universidad de Phoenix, uno de los espectáculos más esperados por los estadounidenses y que genera demasiadas ganancias.
En esta ocasión, se espera la entrada de 63 mil 400 aficionados, una cantidad pequeña debido a que el estadio es uno de los más pequeños de la NFL.
Los boletos para ingresar se distribuyen de la siguiente manera: 35% se da a los equipos que juegan; 25% en la ciudad donde se juega el partido; otro 20% para personal de la NFL y patrocinadores; y el 20% restante es para la venta general.
El boleto más barato está alrededor de 4 mil 500 dólares (85 mil 500 pesos), mientras que los más caros se venden en 35 mil dólares ($665 mil).
Aunque al estadio solo ingresarán los más de 63 mil aficionados, se espera que a la ciudad de Glendale arriben 150 mil asistentes, que dejarán una derrama económica durante este fin de semana de 500 millones de dólares.
El equipo ganador, además de llevarse un trofeo diseñado por la marca Tiffany, cuyo valor es de 400 mil dólares, se lleva 500 millones de dólares, así como un anillo de otros 5 mil dólares. Mientras que el equipo perdedor se gana 200 millones de dólares.
En cada edición, muchas marcas aprovechan para lanzar sus campañas publicitarias, para eso, llegan a pagar 7 millones de dólares (133 millones de pesos) por 30 segundos de su comercial al aire y para que sea visto por 90 millones de personas ven Estados Unidos.
Asimismo, el medio tiempo estará a cargo de Rihanna y se espera que sea un gran espectáculo debido a su gran trayectoria como cantante. Y en nuestro país lo podrás seguir en televisión abierta y en plataformas digitales.
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