El futbolista Dani Alves se quedará en la cárcel por el proceso que lleva por estar acusado de violar a una joven en una discoteca a finales de año pasado.
Pese a que sus abogados insisten en que lleve el proceso fuera de prisión, la petición se les ha negado por existir un riesgo de fuga latente.
Alves, quien era jugador del Pumas al momento de su detención, fue capturado el 20 de enero. Semanas después, su esposa le solicitó una demanda de divorcio al avanzar el juicio y quedar a la luz contradicciones en la historia del brasileño.
La primera vez que declaró había comentado que solo había tenido una felación con la joven, pero de manera consentida.
Sin embargo, en esta segunda declaración admitió haber tenido relaciones vía vaginal, de manera consentida entre ambas partes.
Los abogados volvieron a apelar la negativa bajo el argumento de que los hijos del futbolista acaban de ser inscritos en un plantel de Barcelona.
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