Últimas noticias

Los ‘cuates’ de Chabelo lo despiden con cariño

Miles de niños, a lo largo de varias décadas, prendieron la televisión a las 7 de la mañana para seguir con entusiasmo el programa del afamado conductor leonés
Los ‘cuates’ de Chabelo lo despiden con cariño

Eli, Juan y Alejandro, son de la generación de los Frutsis, Duvalines, del carro deslizador avalancha, los Muebles Troncoso, así como de la infaltable y horrorosa ‘Catafixia’.

Son esa generación que cada domingo en punto de las 7 de la mañana, para infortunio de sus padres y hermanas mayores, despertaban para seguir el programa ‘En Familia con Chabelo’, por la televisión de perilla para sintonizar el canal.

Esos cuates se convirtieron en sus más fervientes admiradores, cantando “mi maestra me dio un beso a la salida, porque hice los palitos derechitos y me puso un garabato colorado, que parece que le gusta a mis papitos”.

Chabelo tenía millones de cuates en el entonces Distrito Federal y la provincia, eso gracias al señor Aguilera, por cierto, también con raíces de Guanajuato.

No había niña, niño o adolescente que no soñara con participar en uno de los concursos, ya sea escalando la escalera para tocar la campana y Chabelo cantando “silencio que estoy durmiendo”, luego elevar la voz hasta hacerte caer. O andar en un triciclo Apache, siguiendo una ruta hasta pasar el turno al siguiente compañero.

Al ganar o perder, siempre salían con una dotación de algunos de los productos que patrocinaron el programa que estuvo en la televisión mexicana por 48 años.

Quien diga no haber sentido envidia por aquellos cuates que lograban salir con una dotación de Frutis, Gansitos, Duvalines, una bicicleta, avalancha, una muñeca o tener la suerte de elegir la ‘catafixia’ (a los ojos del infante) con cientos de juguetes, simplemente miente.

Participar representaba toda una odisea, tenías que enviar vía correo una solicitud en la que se expresara el interés por participar y esperar muchos meses, quizá hasta un año para recibir la respuesta. Incluso, la invitación la recibían los cuates de la provincia también. ¡Qué privilegio!.

Eli, Juan y Alejandro recibieron la invitación y sí, salieron con su dotación y un carro deslizador Avalancha, además con el privilegio de haberse convertido en cuates de Chabelo.

MEJZ*