Tiendas de armas de fuego en Estados Unidos reciben más clientes de lo habitual ante temor por el coronavirus.
Del mismo modo, vaciaron anaqueles de supermercados ante el pánico generado por la pandemia, ahora llegan a tiendas de armas y municiones.
Este frenesí se debe a que los clientes se dicen preocupados de que las personas estén tan desesperadas que necesiten protegerse a sí mismos.
En la armería más grande del mundo en Atlanta se contemplaban filas de hasta seis y ocho personas, mientras que en Los Ángeles había una fila que abarcaba toda la calle.
Algunas de las compras fueron hechas incluso por personas que compraban su primera arma.
