Las autoridades sanitarias del país se negaron a aprobar a la vacuna Sputnik V producida en Rusia, por lo que un contrato por más de 37 millones de dosis realizado por el Consorcio Nordeste tuvo que ser suspendido de último minuto.
El Consorcio Nordeste es una asociación formada por nueve estados de esa región de Brasil, que se caracterizan por ser los más pobres de todo el país. Ellos habían firmado un contrato por 37 millones de dosis de la Sputnik V que utilizarían para combatir a la pandemia en la región.
Sin embargo, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) solo autorizó la importación de “algunos lotes específicos” de Sputnik V, y de forma “excepcional y temporal”, por lo que se negó a aprobar que este nuevo lote de vacunas fueran utilizadas en el país.
Esto a pesar de que Brasil es el segundo país con más muertes a causa del coronavirus en todo el mundo, y el tercero con más contagios.
“Es lamentable. Brasil vive una situación con alta mortalidad, con cerca de mil decesos por día, y tenemos vacunas disponibles, pero impedidas de entrar al país por una decisión de la Anvisa”, afirmó el gobernador del estado de Piauí y presidente del Consorcio Nordeste, Wellington Dias.
El Consorcio Nordeste aseguró que cerca de un millón de vacunas estaban a punto de entrar al país como parte de la primera parte del contrato, que permanecerá suspendido hasta que la Anvisa autorice el uso de la vacuna de forma permanente y sin condiciones.
Por su parte, el Fondo Soberano Ruso informó que las dosis que serían enviadas a Brasil ahora serán distribuidas en México, Argentina y Bolivia, aunque no dijo cuantas inyecciones le tocarán a cada país.
*JRP
