El primer ministro de Inglaterra, Boris Johnson, advirtió que hay indicios de que la variante del coronavirus detectada por primera vez en su país sería todavía más mortal que el virus original.
A través de una rueda de prensa, el líder británico advirtió que si bien los datos aún no son concluyentes, si muestran una tendencia más peligrosa en cuanto a mortalidad.
"Parece haber algunos indicios de que la nueva variante, la que se identificó por primera vez en Londres y el sureste de Inglaterra, puede estar asociada a una mayor mortalidad", afirmó el primer ministro.
En concreto, el principal consejero científico de Johnson, Patrick Vallance, explicó que antes de la aparición de la nueva cepa, el país mantenía una tasa de 10 muertes por cada mil infectados, pero a partir de la llegada de la variante, ese número subió a entre 13 y 14 fallecidos de cada mil contagios.
"Estos indicios no son todavía sólidos, sino que se trata de una serie de informaciones diferentes que se unen para apoyar esta conclusión. Obviamente es preocupante que haya habido un aumento de la mortalidad, así como un aumento de la transmisibilidad, como parece ser el caso hoy en día", agregó el experto.
Hasta ahora, los científicos ingleses han llegado al consenso de que la nueva cepa del COVID-19 es entre un 30% y un 70% más contagiosa que la original, lo que ha provocado que el Reino Unido se ubique como la nación europea más afectada por la pandemia.
Hoy, el Reino Unido suma 3 millones 594 mil 094 casos confirmados de COVID-19, así como 96 mil 166 muertes.
*JRP
