Este viernes se realizó en el Cabo Haitiano el funeral del presidente de Haití, Jovenel Moise, quien fue asesinado a balazos por un comando que ingresó a su casa, aunque la ceremonia se vio marcada por el sonido de balazos y las protestas que abundaron en la zona.
Con la presencia de varias delegaciones internacionales en el funeral, el suceso también marcó el regreso a la vida pública de la viuda del presidente Moise, Martine Moise, quien se había refugiado en los Estados Unidos, pero que lideró la ceremonia de despedida de su esposo.
"Fuiste abandonado y traicionado. Tu asesinato expuso la fealdad y cobardía en nuestro país. Tu mayor pecado fue amar a tu país. Defender a los más débiles frente a la codicia de otros. Fuiste brutalmente asesinado. Se ha conspirado contra ti. Te odiaban, te lanzaron veneno", afirmó Martine en una sentida intervención.
Sin embargo, a media ceremonia el sonido de balazos y los restos de gases lacrimógenos lanzados a apenas 500 metros de distancia de donde se llevaba a cabo el evento, obligaron a la retirada abrupta de la delegación estadounidense, mientras que otros dignatarios internacionales se apresuraron a refugiarse en sus vehículos.
Por su parte, Ariel Henry, el nuevo primer ministro que asumió el cargo el martes, prometió llevar ante la justicia a los responsables del asesinato, así como restablecer el orden para organizar elecciones. Por lo pronto, Haití no tiene Parlamento y el gobierno interino no tiene presidente.
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