La primera ministra de Noruega, Erna Solberg, reveló en conferencia de prensa que su país dejará de administrar de manera definitiva la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca y la Universidad de Oxford.
Además, la vacuna de Johnson & Johnson continuará suspendida, aunque la podrán recibir aquellos que así lo soliciten.
Esta decisión llega después de que un comité de expertos se posicionara este lunes en contra de las dos vacunas, debido a los casos de trombosis que pueden llegar a producir en las personas a las que se les administran estos fármacos.
"El Gobierno ha decidido que la vacuna de AstraZeneca no sea usada en Noruega, ni siquiera de forma voluntaria. Los raros pero graves efectos que hemos visto en Noruega muestran que el riesgo no compensa el beneficio", afirmó Solberg.
Esta última afirmación va en contra de las conclusiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), quienes habían determinado en marzo pasado que el uso de la vacuna de AstraZeneca era seguro, ya que sus beneficios eran mucho mayores que sus riesgos.
Sin embargo, Noruega considera lo contrario, apoyados también en el hecho de que el país cuenta con un acervo suficiente de vacunas de Moderna y Pfizer, y que son una de las naciones europeas menos afectadas por la pandemia con solo 117 mil 494 casos confirmados y apenas 774 muertos.
Como comparación, México registra 2 millones 368 mil casos confirmados y 219 mil fallecimientos.
Ahora, Noruega deberá decidir qué hacer con el acervo que mantiene de dosis de AstraZeneca, aunque Solberg reconoció que una posibilidad es donarlas al sistema COVAX para repartirlas en países pobres.
*JRP
