Masten Milimu Wanjala, homicida confeso de por lo menos diez niños, fue linchado y asesinado por una turba de pobladores que descubrieron donde vivía el hombre.
Los hechos ocurrieron en la localidad de Mukhweya, en el oeste de Kenia, donde la policía confirmó el fallecimiento del asesino.
"Ha sido estrangulado por los vecinos que se enteraron de que estaba en la casa de sus padres", informó el periódico local 'The Standard', citando a un testigo.
Wanjala, de 20 años, había sido detenido y se encontraba en una comisaría en la capital del país, Nairobi, donde comparecería ante un tribunal, aunque se las arreglo para escapar y decidió refugiarse en la casa de sus padres.
Sin embargo, ahí lo encontraron los vecinos, quienes procedieron a hacer justicia con su propia mano.
"Han sido los aldeanos que, curiosos, primero le identificaron y procedieron a matarle incluso antes de que los agentes pudieran ser informados", decía el mismo diario.
La policía aún desconoce como fue que escapó de la comisaría, aunque ya detuvieron a un agente sospechoso de haberlo ayudado, pero más que nada, se preguntan como hizo para recorrer la distancia entre Mukhweya y Nairobi, que están separadas por más de kilómetros.
Luego de ser detenido en julio del 2021, Wanjala confesó haber asesinado a diez niños entre 2019 y 2020. Dijo que en algunos casos se habría hecho pasar por entrenador de fútbol para tener acceso a los pequeños, a quienes habría drogado antes de asesinarlos. También reconoció que llegó a beber la sangre de alguno de ellos.
*JRP
