Esta semana, entró en vigor en Texas una polémica ley que prohíbe a las mujeres abortar luego de la sexta semana de embarazo, cuando la mayoría de las mujeres aún no saben que están embarazadas, lo que disminuiría significativamente el número de abortos seguros y legales llevados a cabo en la entidad norteamericana.
La ley fue firmada por el gobernador republicano y conservador Gregg Abbott desde mayo, y a pesar de que se realizó una solicitud de emergencia para frenarla, la Corte Suprema decidió no pronunciarse al respecto, por lo que la ley entró en vigor este miércoles.
Bajo la nueva legislación, las mujeres no podrán abortar después de que se registre el primer latido de su bebé, lo que usualmente ocurre luego de seis semanas de embarazo. La ley tampoco incluye excepciones ni por violación ni por incesto, por lo que las mujeres víctimas de estos delitos tampoco podrían abortar.
Ante esto, diversas organizaciones civiles, entre ellas la asociación Unión Estadunidense de Libertades Civiles (ACLU), aún intentarán conseguir la intervención de la Corte Suprema para echar atrás la ley, que disminuiría drásticamente la cantidad de abortos que se llevan a cabo en Texas.
"Aproximadamente, entre el 85% y el 90% de las personas que se someten a un aborto en Texas tiene al menos seis semanas de embarazo, lo que significa que esta ley prohibiría casi todos los abortos en el estado", apuntó la ACLU.
"Crean cazarrecompensas"
Uno de los aspectos más polémicos de esta nueva ley, es que recompensará con al menos 10 mil dólares a los ciudadanos que denuncien al personal médico que ayude a llevar a cabo un aborto luego de seis semanas de gestación.
"Cualquiera que demande con éxito a un trabajador de un centro de salud, un proveedor de servicios de aborto o cualquier persona que ayude a alguien a acceder a un aborto después de seis semanas será recompensado con al menos 10 mil dólares, pagados por la persona demandada", explicó la ACLU.
Esto fomentará una ola de cazarrecompensas en busca de mujeres que deseen abortar.
"Se crea un esquema de caza de recompensas que alienta al público en general a entablar demandas contra cualquiera que crea que ha violado la prohibición", concluyeron.
Biden responde
Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, el demócrata Joe Biden, aseguró este jueves que movilizará todos los recursos posibles para "garantizar que las mujeres en Texas tengan abortos seguros y legales”.
Biden criticó directamente a la Corte Suprema por no bloquear la ley, lo que consideró "un insulto al imperio de la ley y a los derechos de todos los estadounidenses que buscan una reparación en nuestras cortes".
Biden solicitó al Consejo de Políticas de Género y a la Oficina del Abogado de la Casa Blanca que lancen "un esfuerzo gubernamental integral" para contrarrestar la ley de Texas, misma que calificó como "un asalto sin precedentes a los derechos constitucionales de las mujeres".
*JRP
