El indio Tanaru, conocido como el 'indígena del hoyo' y quien era el último sobreviviente de una comunidad indígena de la Amazonia brasileña, fue hallado muerto.
El “indio do buraco” (“Indio del hoyo”) por su costumbre de abrir huecos profundos en las chozas que habitaba, vivía aislado desde hace casi tres décadas de manera voluntaria en la selva de Brasil y fue encontrado dentro de su hamaca en una choza en Tierra Indígena Tanaru, el 23 de agosto.
La noticia fue difundida por la fundación Nacional del Indio (Funai), una agencia del gobierno brasileño.
Por su parte, la ONG Survival, la Tierra Indígena Tanaru, en el estado de Rondonia (fronterizo con Bolivia), es como una isla de selva en medio de un mar de vastas haciendas de ganado, en una de las regiones más peligrosas de Brasil, principalmente por las actividades ilegales de minería y deforestación.
Las autoridades no indicaron la edad del hombre ni la causa de su muerte, pero dijeron que “no hubo señales de violencia o lucha”. Tampoco hallaron evidencias de la presencia de otras personas en el lugar ni marcas en la vegetación.
“Todo indica que la muerte se dio por causas naturales”, dijo la Funai en un comunicado.
Se presume que el hombre estuvo 26 años recorriendo solo la floresta, después de que su pueblo -que probablemente ya era pequeño- sucumbiese a las incursiones de hacendados y explotadores de madera a mediados de los años noventa.
“Con su muerte, el genocidio de ese pueblo indígena está completo”, dijo Fiona Watson, directora de investigación de Survival, quien visitó el territorio Tanaru en 2004.
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