Este día, la fiscalía estadounidense dio a conocer que imputó cuatro cargos contra los detenidos y sospechosos de la muerte de 53 migrantes en un tráiler abandonado a las afueras de San Antonio, en Texas.
Entre los muertos 26 eran de origen mexicano y de estos siete eran guanajuatense.
Son dos ciudadanos estadounidenses, incluyendo al chofer identificado como Homero Zamorano y Christian Martínez quien es señalado como pieza clave en el tráfico de migrantes, indicaron las autoridades texanas.
Ambos estadounidenses están acusados de conspiración para transportar migrantes ilegales, dejando muertos y heridos en traslado, señala el informe.
En caso de ser encontrados culpables, ambos hombres podrían ser condenados a la pena de muerte o cadena perpetua.
Autoridades fronterizas afirman que las redes de tráfico de personas operan con camiones, cobrando grandes sumas de dinero a aquellos que quieren ingresar clandestinamente a Estados Unidos.
El 14 de junio fueron descubiertas 80 personas oriundas de México, Guatemala, Honduras y El Salvador dentro de un camión con remolque en un retén de carretera al norte de Laredo, Texas. Tres semanas antes, los agentes interceptaron un tráiler con 48 personas cerca de Sierra Blanca, también en Texas.
Desde 2014, unos 6 mil 430 migrantes fallecieron o desaparecieron en el trayecto hacia Estados Unidos, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y 850 perecieron en accidentes o por viajar en condiciones infrahumanas.
MEJZ*
