El vertido, detectado la semana pasada frente a las costas de Luisiana cerca de un sistema de oleoductos operado por Main Pass Oil Gathering (MPOG), sigue activo. Hasta ahora, los equipos de respuesta han inspeccionado 23 millas de las más de 61 que conforman el ducto averiado.
Lee también:La Guardia Costera informó que sobrevuelos recientes no han detectado nuevas manchas brillantes en el agua. Evaluaciones en tierra tampoco evidenciaron afectación a la vida silvestre ni contaminación en playas. No obstante, la búsqueda del origen exacto de la fuga continúa.
En julio pasado, Pemex reportó un derrame de 1 mil 136 barriles frente a Campeche, considerado el más grande en lo que va del sexenio. Sin embargo, este nuevo incidente en aguas estadounidenses ya triplicó esa cifra con más 26 mil 000 barriles vertidos hasta el momento.
[caption id="attachment_182090" width="480"]Ante la magnitud del desastre, MPOG activó todos los protocolos de respuesta coordinando a empresas y organizaciones locales de contención de derrames. Por ahora, la Guardia Costera no ha requerido apoyo voluntario ni ha determinado las causas precisás de la ruptura del oleoducto, puesto que la investigación continúa.
Te puede interesar:Mientras los esfuerzos se centran en controlar el derrame y mitigar su impacto ambiental, las autoridades anticipan que la cifra final será mucho mayor a medida que avancen las tareas de inspección del extenso ducto petrolero.
JRP
