Atlanta- Este miércoles, un tiroteo en la Apalachee High School, ubicada en Winder, Georgia, dejó cuatro personas muertas y más de 30 heridos, de los cuales trasladaron a nueve a hospitales locales. Identificaron a Colt Gray, un alumno de 14 años, como el principal sospechoso del ataque que cobró la vida de dos compañeros de clase y dos profesores.
El incidente ocurrió poco antes de las 10 de la mañana, generando una gran respuesta de las fuerzas del orden, incluyendo a la Oficina de Investigaciones de Georgia, el FBI, y agencias de toda la región.
Te puede interesar: “¡Corre hija!”, así le gritó una dentista a su hija cuando la atacaba su pareja
Según testigos, el jovencito abandonó su clase antes del tiroteo y, al salir de la escuela, las autoridades lo confrontaron, momento en el que se entregó pacíficamente.
Las autoridades aún desconocen el motivo detrás del ataque y han indicado que no parece haber una conexión directa entre Colt y las víctimas.
El FBI identificó a Colt previamente como un posible sospechoso de realizar amenazas en línea en mayo de 2023, cuando tenía 13 años. A pesar de recibir varias denuncias anónimas sobre las amenazas, las investigaciones previas no lograron establecer causa probable para un arresto en ese momento.
La policía tiene bajo custodia al autor del tiroteo, y las autoridades locales lo juzgarán como adulto y lo acusarán de asesinato. En una conferencia de prensa, informaron que Colt se rindió al percatarse de que podría ser herido si no se entregaba.
La tragedia ha dejado consternada a la comunidad de Winder, una pequeña localidad con aproximadamente 18 mil habitantes, ubicada a una hora de Atlanta. Imágenes del lugar mostraban la escuela evacuada, con cientos de alumnos en el exterior, mientras ambulancias y equipos de emergencia se desplegaban en la zona. Movilizaron un helicóptero médico para evacuar a los heridos más graves.
Te recomendamos: VIDEO Intentan asaltar en un súper y guardia de seguridad no duda en dispararles
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, expresó su pesar por el trágico evento y reiteró su llamado al Congreso para implementar más restricciones en la posesión y uso de armas de fuego. "Lo que debía ser un día normal de regreso a clases se convirtió en una tragedia inimaginable", señaló Biden. La vicepresidenta Kamala Harris también condenó el suceso, describiéndolo como una "tragedia más en la larga lista de violencia sin sentido" y urgió a tomar medidas para detener la epidemia de violencia armada en el país.
*RC
