León, Guanajuato. El arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, lamentó que el grado de violencia que se vive entre la sociedad guanajuatense y en el territorio mexicano refleje la falta de sensibilidad humana, pues deja al descubierto el alto grado de violencia con la que hoy en día se cometen delitos, es una clara prueba de la pérdida del sentido de la vida.
El representante del clero, calificó de penoso todo tipo de violencia que se vive dentro de los hogares, además de los hechos delictivos ligados al crimen organizado, sin embargo, dijo que es tema de preocupación y ocupación de la sociedad en con las autoridades, el poner especial atención en lo sangriento en que se están realizando los atentados contra la vida.
“Eso nos está diciendo que hay una descomposición social, pero las formas de cómo despedazan a una persona y lo que está aconteciendo con las criaturas en las familias, creo que nos debe elevar el nivel de la situación tan grave que tenemos”, expresó.
Llama a fortalecer núcleo familiar
El arzobispo llamó a las familias guanajuatenses a trabajar desde el núcleo familiar, además de trabajar conjuntamente con el gobierno.
“Las autoridades tienen el deber de cuidar la paz pública, creo que esto es tarea de todos, de las familias, de las instituciones, de las iglesias, pero sobre todo cuidar la familia”, indicó.
Respecto a la violencia en las escuelas, con menores de edad quienes tienen fácil acceso a armas de fuego, Cortés Contreras señaló que se requiere un sentido crítico para cuidar a los hijos y saber sus comportamientos, sin descuidar la ética y la moral.
“Hay una crisis de comprensión de lo que es el ser humano, hay una crisis antropológica, hay una crisis cultural profunda; hay una crisis del sentido del ser humano”, dijo.
Destacó que más que leyes severas se requieren leyes formativas, porque la educación debe educar el corazón de las personas, la libertad, el amor y los sentimientos de cada persona.
“Cuando creemos que no tenemos sentimientos y que solo somos carne y que no tenemos moral, ética y espiritualidad, nos perdemos”, finalizó.
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