Hace 15 días velaron a su cuñado en su casa, cerca de la Plaza de San Francisco del Coecillo. Hubo velorio e invitados para darle el último adiós.
Cayetano Martínez Lozornio es vecino de una zona de alto riesgo por el COVID-19. A diferencia de muchos colonos, él sí cree en la enfermedad que ya le arrebató a un familiar.
"Un cuñado mío se murió de eso, el esposo de mi carnala. Nunca había pasado una cosas de esa naturaleza aquí y por eso hay mucha gente incrédula que no cree, pero eso sí existe", refiere don Cayetano, que con todo y temor, aún sale a pasar sus mañanas al jardín.
El Barrio del Coecillo, la nueva "zona de alto riesgo" de León, lleva 78 casos confirmados de COVID-19, de los cuales seis fueron mortales.
Ante la creciente de contagios de coronavirus y los fallecimientos, la Secretaría de Salud envió a decenas de brigadistas con una campaña de difusión para extremar medidas sanitarias.
"Se enfocan en medidas preventivas y hacen énfasis en el uso de cubrebocas. Hacen perifoneo e invitan a la gente a extremar precauciones y se les invita a que si no tienen que salir de su domicilio, que no salgan", explicó la doctora Guadalupe Verduzco, jefa de Epidemiología de la Jurisdicción Sanitaria VII.
No obstante al llamado de las autoridades de quedarse en casa y salir solo de ser necesario, don Cayetano y sus amigos son solo uno de los grupos de adultos mayores que se reúnen todos los días a la sombra de los árboles de la plaza.
"Ni así entendemos, habemos mucha gente muy terca aquí. Andan sembrando pánico, que no salga, que no salga, pero yo no voy a andar encerrado. Aquí nada más venimos a tomar un café y nos vamos", agregó don Cayetano.
La peligrosidad de uno de los barrios más añejos de León ha obligado a la mayoría de los visitantes de la plaza pública y del mercado San Francisco a cubrirse el rostro, del mentón a la nariz. Otros siguen sin cuidarse.
*a
