Felipe el hermano menor de Melissa, corrió a abrazar a su hermana, luego de dos meses de no verla y lo primero que le preguntó fue: “¿ya no te vas a ir, verdad?”.
Reina, la madre de la menor de doce años de edad que permaneció casi dos meses extraviada y lejos de su familia, siente aún mucha angustia por toda la incertidumbre de lo que pasó la niña.
“No quiere hablar con nosotros, le preguntamos y no nos dice nada, solo se tapa la cara; llegó muy sucia, con piojos”, comentó la señora.
Luego de casi 60 días de ausencia de su hija, Reina compartió que no podía dormir, no comía, por la angustia y de sólo pensar por lo que estaba pasando la pequeña Dulce.
“Es algo que no le deseo a nadie, no quiero que a otras familias les pase lo que a mí me pasó; no me imagino cómo duermen aquellas madres que tienen un año o más de no encontrar a sus hijos”, expresó.
Dulce no estaba en casa
Al momento de la visita domiciliaria que se realizó a la familia Mendoza Ramírez, la menor no estaba, unos vecinos la llevaron a “visitar a la virgen de Guadalupe”, para dar gracias por su aparición.
“Es bien duro, yo también le pedí mucho a Dios y a la virgen que me entregara a mi hija”, dijo.
La señora Reina comentó que en el Ministerio Público revisaron a la menor y no tenía signos de violencia, también le preguntaron si su mamá o en su núcleo familiar era violentada, y a decir de la mamá, la pequeña Melissa dijo que no.
“El lunes tengo cita (en el MP), a mi hija la miro nerviosa, ayer que estaba conmigo en el MP volteaba y volteaba. Traía una sudadera, una ropa bien fea; y no más se tapaba la cara; la miro más flaca”, narró.
El martes tendrán una reunión en el Sistema DIF León, para apoyo psicológico, y ver de qué otras maneras se les puede apoyar.
Sin embargo, aún y con la aparición de Dulce Melissa, para la familia aún quedan muchas dudas de todo lo que pasó con su pequeña hija.
“Primero, porqué los policías se la llevaron, por qué nunca me hablaron, por qué no me la trajeron si era menor de edad. No quiero que a otras familias les pase lo que a mí me pasó, necesito que me resuelvan muchas dudas”, dijo.
Hallazgo en Barranca de venadero, un golpe psicológico terrible
Reina comentó a Página Central que al momento que le dijeron que el cuerpo de una joven, hallado en Barranca de Venaderos podría ser el de su hija, sintió morir.
“Cuando me dijeron que en las redes sociales decían que era de mi hija el cuerpo que habían encontrado, sentí que me moría. Repetía y repetía: no es mi hija, no es mi hija”, comentó.
Aún y cuando le hicieron las pruebas de genética, la señora comentó que supo que no se trataba de Melissa, porque le comentaron que el cuerpo de la joven traía tatuajes y piercing.
Reina comentó que el caso se hizo público después de haber pasado mucho tiempo de su desaparición, porque “en el juzgado” le decían que no afectara el proceso, que la estaban buscando, hasta que tomó la decisión de hacerlo público a través de medios de comunicación.
Reina pidió a todas aquellas personas que tienen a sus hijas, hijos o a algún familiar desaparecido que busquen por todos los medios localizarlos, que más allá de las autoridades, piden ayuda a la sociedad para dar con su paradero, así como pasó con Melissa.
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