La regidora de León por Morena, Gabriela del Carmen Echeverría González, no ha interpuesto denuncia contra el síndico José Arturo Sánchez Castellanos, quien la calificó de “cínica e ignorante” en una sesión de Ayuntamiento, porque requiere que esté bien fundamentada y prospere.
Lo anterior deriva de los señalamientos que hizo la morenista al presidente del Consejo del SAPAL, luego de la “indolencia” y mal trato a los familiares de cinco extrabajadores que perdieron la vida en una planta de tratamiento de este sistema operador del agua.
“Queremos prevenir la violencia en todos los aspectos y en todas las dependencias, porque si lo toleramos en el mismo Ayuntamiento, entonces qué podemos esperar para toda la gente que trabaja en el municipio, cómo poderles ayudar”, dijo.
En primera instancia, la servidora pública dijo que acudirá a las oficinas del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG) para denunciar violencia política de género, y está en análisis la posibilidad de llevar el tema al ramo penal.
“Estamos sustentando bien la denuncia para que prospere y esto se prevenga; me están ayudando los abogados, hay mucha gente que se ha unido a esta causa y queremos hacer una buena denuncia porque no queremos que esto vuelva a suceder”, expresó.
Es de mencionar que el día del informe del presidente del Sistema de Agua y Potable de Alcantarillado de León, Gabriela Echeverría, cuestionó que Jorge Ramírez haya asignado una obra de al menos 47 millones de pesos a la empresa de su primo, Enrique Aranda Anaya.
Por lo que recibió el reclamo de Sánchez Castellanos, “en el caso del accidente hace juicios como si los señores tuvieran la culpa, nadie tiene la culpa de un accidente, no hay una sola autoridad que haya dicho que eso fue por negligencia”.
Aún y cuando en ese sentido, la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Prodheg) determinó que SAPAL violó los derechos laborales de los trabajadores, al enviarlos a la planta sin equipo ni capacitación.
Invita alcaldesa a debatir con respeto
Entrevistada por separado, la presidenta municipal, Alejandra Gutiérrez Campos, evitó señalar si la actitud de su síndico fue excesiva y agresiva, y se limitó a señalar que ha pedido a todos los integrantes del Ayuntamiento a debatir con respeto.
“Aquí se pueden debatir ideas, pero tiene que ser con respeto y el llamado no lo he hecho ni una ni dos veces, y lo seguiré haciendo; aquí el llamado es que haya debate de nivel, con argumentos, pero con respeto y eso va para todos”, dijo.
Por ello será la autoridad que corresponda quien determine si el síndico incurrió en violencia política de género.
MEJZ*
