La campana de la victoria sonó a las 11:50 de la mañana del 27 de septiembre de 2022.
Esta fecha será recordada por Yeraldine como el día en que, a sus 8 años, le anunció al mundo su triunfo contra el cáncer en el área de pediatría del Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío.
Cuando tenía un año y tres meses le detectaron una extraña variante de cáncer que llevó la incertidumbre a su núcleo familiar.
“Es una enfermedad un poco agresiva que afecta a varios órganos y ella recibió tratamiento con quimioterapia durante un año, terminó su tratamiento y se reactivó la enfermedad, recibió seis meses más de tratamiento”, relató Guillermo Gaytán, especialista del HRAEB.
Antes de recurrir al de alta especialidad, sus padres la llevaron a otros dos hospitales, sin que lograran un diagnóstico acertado.
“Después de esos seis meses terminó su tratamiento y una vez que lo terminó, tuvo que estar en una etapa que le llamamos de vigilancia en la que viene el paciente cada mes o dos meses a una revisión, durante un periodo de cinco años”, comentó el médico.
Pese al cubrebocas que les oculta la mitad del rostro, la felicidad de sus padres se alcanza a notar desde sus ojos, los mismos que en momentos zozobra se llenaron de lágrimas por el estado de salud de su primogénita.
“Es difícil asimilar la situación, porque en este caso, es la primera de nuestra familia. Te empiezas a cuestionar, empieza a haber mucha negatividad”, compartió Jorge Ramón Santibáñez, padre de la niña.
Para Yeraldine, a partir del 27 de septiembre de 2022, el sonido de las campanas adquiere un significado diferente a cualquier otro repicar: son notas musicales que recordarán el día en que, frente a cámaras y micrófonos, agradeció por ser una de las que resultó victoriosa.
MEJZ*
