Este martes el ambiente en León fue invadido por tristeza y solidaridad para con las familias de los
15 leoneses que perdieron la vida en el accidente carretero en la autopista Compostela – Chapalilla en Nayarit, la tarde noche del viernes 30 de diciembre.Y a eso, se sumó la noticia de la muerte de la décima sexta víctima, Julio César, de 8 años, quien permanecía en Tepic, dada la gravedad de sus lesiones; la noticia de su fallecimiento llegó la mañana de hoy.La tarde de este día los alrededores de los panteones San Nicolás y Jardines del Tiempo, ubicado en el bulevar Delta y el Norte, se convirtieron en escenarios de profundo dolor y sufrimiento. Imposible no poder conmoverse ante los rostros estupefactos e incrédulos de lo que se vivía, lo que solo lograban sacar con un llanto que no será capaz de disminuir el profundo dolor que les invadió. Es imposible de describir.
La despedida a Lían Said Núñez Bullons, en el panteón San Nicolás, fue cubierta de globos blancos y su rostro impreso en playeras, que sus familiares más cercanos llevaron para su despedida. Como para no olvidarle, para saberle presente, aunque ya nunca más le puedan tomar de la mano, ni abrazarle más.
A propios y extraños le invadió el dolor de haber perdido en cuestión de instantes a esposos, hijos, hermanos, hermanas, tías, tíos, compadres y amigos.Al panteón llegó la carroza y el camión que transportó a su familia escoltada por cinco motos. En su última morada, soltaron globos en su honor y memoria.
Al mismo camposanto llegaron otras nueve víctimas del accidente la tarde de este martes, solo se distinguió el lugar por el infinito dolor que cada grupo expresaba al seguir al suyo, a su familiar.De la familia Belmonte llegaron para ser despedidos J. Alonso Belmonte Guerrero; Margarita, Jesús, José de la Luz Belmonte Vera, todos ellos de una sola familia directa. Así como Fátima Goretti Hernández Belmonte.
También arribaron los cuerpos de Graciela Romo Torres, Juan Antonio Núñez Ortiz, de la niña Samantha Serna Arenas y de David Hernández Mares.
En Jardines del Tiempo, ubicado en bulevar Delta, llegaron para su sepultura Raúl Belmonte Vera y Guillermina López Guel, ambos también fueron despedidos y velados en el mismo sitio.A José Antonio Valdivia Herrera, chofer del autobús que de acuerdo a la Fiscalía general del Estado de Nayarit iba a exceso de velocidad, y habría sido el motivo principal del accidente, se le sepultó con discreción. Entre los dolientes que venían de un lado a otro buscando al suyo, nadie reparó, ni tuvieron tiempo de distinguir a quién tenían a lado.
Y aún falta Julio César, de 8 años, que sería trasladado a León para ser despedido por su familia y amigo; él fue la víctima 16 de un viaje, que antes de eso, fue de unión familiar, amistad y felicidad.
MEJZ*
